El retorno de los brujos: el análisis y el uno x uno de Colombia ante Ecuador por Eliminatorias

Buenas.. Ja, ¿usted también está con esa sonrisa plantada en la cara? Es que, ¡cómo cambia el estado de ánimo cuando la selección juega así de bonito y efectivo como contra Ecuador ayer! Sobre todo porque ya estábamos casi que resignándonos a sufrir ese equipo inocuo, gris y fastidiado de las primeras cuatro fechas de eliminatorias, que más que jugar padecía los partidos, y cuyas únicas imágenes destacadas eran las de James haciendo berrinches, Cuadradito centrando todas a los tobillos rivales, Bacca más inmóvil que el Establecimiento, los centrales marcándose entre ellos, los laterales marcando al viento, los volantes chocándose, Alex Mejía… Afortunadamente, gracias a Diosito y a los señores gordos que manejan los destinos del fútbol sudamericano, el formato de las eliminatorias dio chance a un parate de cuatro meses que nos cayó como que ni mandado a pedir para arreglar el camino, sea porque el señor con voz de Cigarrito Páez reflexionó y decidió ser más sensato en sus convocatorias, sea porque los referentes recuperaron el ritmo y nivel embolatados por diversas causas en 2015. Del bodrio deprimente contra Argentina en Noviembre a esta doble fecha de Marzo transcurrió una eternidad que convirtió eso de 2015 a un equipo sólido, vertical, rápido, lujoso y de esos que lo hace parar a uno cada rato de la silla. Porque en eso se debe medir el nivel de calidad de un equipo, ¿no?, en cuántas veces te hace levantarte de la silla por partido.

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«Jajajajaja (cof cof cof)…. estoy de acuerdo con Ysec…»

En opinión de este humilde simulador de escritor que derrama con enjundia estas líneas, los seis puntos se comenzaron a ganar con firmeza desde la convocatoria de Pékerman. Porque de un plumazo se borró la costumbre de llamar_a_los_de_siempre, que tan pocas soluciones generaba desde la Copa América de Chile, a favor de llenar la nómina de gente en su mayoría nueva y con mucho futuro, o no tanto pero lo suficientemente confiable como para esperar que, al menos, cumplan. Nada de conocidos de la casa con soluciones netamente morales. Oscar Murillo, Farid Díaz, Guillermo Celis, Marlos Moreno y Sebastián Pérez, por ejemplo, cumplieron en mayor o menor medida y dejaron la sensación que, al menos, banca tenemos para no pasar tanto problema en el futuro. Eso, para mí, es el aspecto más positivo de esta doble fecha que nos encaramó al quinto lugar de la clasificación, ese que le estamos cuidando temporalmente a Uruguay (?).

Hablemos del partido: el liderazgo del mismo le duró a Ecuador como cinco minutos, tiempo en que los nuestros se demoraron en calibrarlos y se comenzaron a juntar para romperle las coyunturas a la visita. Hacía rato que no veíamos un rendimiento tan parejito del equipo, sustentado sobre todo por el que en mi opinión, fue el figurón del partido: Edwin Cardona, que hizo de foco elíptico (?) por el que se generó casi todo el juego de la selección. Ayudado por un James enchufadísimo, por un Cuadrado ubicado donde era, por unos Torres y Pérez precisitos y por – al fin, carajo – la claridad y golpe de Bacca, demolimos a un Ecuador que en ningún momento del partido se sintió cómodo y que por momentos lució una cara de cagado que daba tristeza. Los raros momentos en que asustaron los ecuatorianos fueron o gracias a los arranques solitarios de esa culebra de Enner Valencia (jugadorazo) o por la relajación nuestra propia del tercer gol: de resto intentaron desbordar abusando del exceso de confianza (?) de un impreciso Paredes o de jugadas más predecibles que la posición del CD ante el proceso de paz. El gol de ellos solo vino por una acción tan solitaria que daban ganas de abrazarla en grupo: una cagada de Cuéllar (jugadorazo que entró frío ayer) que terminó en tiro libre-gol. No más. Hicimos tres pero tranquilamente, sin exagerar, hubieran podido ser seis, sin problema.

En resumen, a mi juicio, la selección ayer jugó el mejor partido post-Mundial 2014 – el otro que le compite fue contra Brasil en la Copa América – y generó un viento de esperanza fundamentado en el muy buen rendimiento de los jugadores, tanto a nivel individual como grupal. No solo se ganaron los seis puntos sino que se generó confianza y tranquilidad para seguir trabajando, se ensayó nuevas fórmulas y jugadores que en su mayoría rindieron, y se atajó un conato (?) de crisis que pintaba desde Noviembre. Revisemos a continuación la calificación individual de los jugadores con la saña y negatividad que nos caracteriza (?).

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Fies ta (Fuente)

Las calificaciones individuales: todos aprobados

Qué sano es ver a David Ospina (6) sin ser figura. Me explico: reconforta ver a David con poco trabajo, casi aburrido, moviéndose más que todo para no entumecerse. Para mí, en el gol no tuvo la culpa: ¿cómo va a tenerla si se la embocaron en el ángulo? Pero esa sensación de responsabilidad en el gol es también una medida del nivel de confianza que le tenemos a este pelao, que a pesar de venir comiendo banca casi todo un año, se viste de amarillo y se saca hasta a dos neveras a crédito, sin tener trabajo fijo y sin fiador. Santiago Arias (7) para mí jugó el mejor partido que le he visto en la selección, haciendo la sencilla, anulando completamente lo que le tiraban por su lado y con tiempo para soltarse arriba por ratos. Esta actuación de Arias es un plus con respecto al cumplidor y ya de partidos pasados, y se agradece ante la falta de alternativas tangibles para su puesto.

Oscar Murillo (6) para este servidor también cumplió. De pronto el nivel de expectativa no viene alto con el  muchacho de Armenia, al que la convocatoria agarró ya con algo de edá pero con una decente carrera encima. Yo la verdad no pedía ver al clon de Marius Tressor sino a un tipo que revolee los balones que tengan posibilidad de llegarle a un contrario y que sacuda a los rivales de vez en cuando, y al menos eso lo hizo muy bien. Opino que el Murillo que no la caga tanto (?) se ganó un puesto en futuras convocatorias, y no es descabellado pensar en que compró casi todo el talonario para el puesto de titular. Por temas de experiencia en estas lides tuvo algunos momentos de desubique comprensibles, que fueron bien cubiertos por esa mole impasable que fue Cristian Zapata (7), inmenso ayer y con un timing tremendo, preciso en los cierres e imponente en los mano a mano.

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«Quiero que recuerdes que siempre estaré a tu lado, y que estaré pendiente de tí aunque no me veas, vale?», «Vale… » (Fuente)

El punto más flaco para mí de la selección ayer fue Farid Díaz (5), que de todos modos no alcanzó – en mi concepto – a ser taaaaaan horrible como para rajarse. Aunque en varios pasajes respondió con sus recursos, por momentos se desacomodaba facilito y lució con pinta de «Dios, no sé qué hago aquí hoy«. Los ecuatorianos la tuvieron clarita porque por su lado fue que se vinieron casi todos los ataques que intentaron en el partido. Afortunadamente entre los centrales y los volantes le dieron una mano que nos salvó de estar hoy puteándolo con ganas. A pesar de todo, yo le seguiría dando la oportunidad en futuras convocatorias, porque, al igual que por el otro lado, no hay muchas alternativas en el puesto.

Confieso que yo tenía dudas del rendimiento de Daniel Torres (8) para esta convocatoria, por dos ítems (?): 1) porque en el Medallo no estaba en su mejor nivel y 2) porque lo veía más como «el Abel Aguilar» que como «el Carlos Sánchez» del medio. ¿me entiende?. Pero nones: Daniel mostró la casta y el orgullo del ser del Poderoso (?) y se adueñó totalmente del medio campo, deglutiéndose a los ofensivos ecuatorianos y generando juego, ordenando y circulando el balón con mucho criterio. De pronto pasa, como leí ayer en un foro de hinchas del Poderoso, que en el Rojo Torres está jugando «de Abel» (Didier Moreno es el volante raspador) y eso hace que no tenga la predominancia y ubicación que sí se le vió en esta doble fecha con la selección. Sea como sea, lo del volante bogotano fue muy bueno, sobre todo ayer, y confirma lo que insinuó a ratos contra Chile. Y estuvo muy bien ayudado por el pelao Sebastián Pérez (7), correcto, con personalidad y preciso en gran parte del encuentro, aunque por momentos – sobre todo al principio – estuvo algo atropellado. Y lo más positivo es que coronó con gol en una acción en la que remató a lo Shaolin Soccer. Lo mejor de la actuación de los dos volantes centrales no fue tanto que convencieron y se convirtieron en dos alternativas bastante confiables para el futuro – de por sí algo muy destacable -, sino que. al fin carajo, se borraron totalmente los pocos argumentos que quedaban para seguir convocando a Alex Mejía.

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Muy buen partido el que se jugó Sebastián Pérez

Del medio ofensivo para adelante abundan los resucitados. Por ejemplo, se aplaude el regreso del Cuadrado (6) que conocemos – ya lo estaba mostrando en la Juventus -, encarador, desequilibrante, hábil y determinante: muy diferente del rodillón que vimos en las primeras fechas. El juego esta vez no pasó tanto por él como por Cardona, pero en el rol de «compañero que no la caga» cumplió y coronó con pase gol. Pero el regreso que más se sintió fue el de James (8), una de las figuras del cotejo, que completó un partido a su nivel, punzante, con visión, entrega y sobre todo, liderazgo a partir de sus ganas y de su juego vertical y efectivo, no como el Rain man que juega en Argentina (?). Alegra ver a este James en una versión diferente totalmente a esa que veníamos viendo desde la Copa América de 2015, porque, y me perdona usted, señora que tanto admira a James, el muchacho no venía haciendo un culo en la selección después del partido del 4 de Julio de 2014. Admitir esto no le quita ni pizca de calidad, ni le disminuye la dimensión que tiene y ha tenido para el fútbol colombiano: lo mejor de todo es que estamos hablando en pasado y disfrutando de él en presente. Qué bueno verlo, ahora sí, enchufado, encarador y determinante como sabemos que es.

Para este pechito, la figura lejísimo´ del partido fue Edwin Cardona (8), que entró totalmente enchufado desde el minuto cero, metiéndose en medio de todo el mundo para no solo disparar el balón adelante y distribuírlo con propiedad y perjuicio para el contrario, sino para ayudar sorprendentemente en la marca con mucha eficiencia. Con sus movimientos antiestéticos (?) pero tremendamente efectivos Cardona se adueñó de la zona de ataque nuestra y puso a parir a los de azul cada vez que agarraba el balón, cayendo por su lado y por ratos tirándose al centro con tanto agite que parecía empepado. Un partidazo se jugó el gordo, y ahora es que agradecemos la ¿obligación? que tuvo Pekerman de convocarlo por lesión de James, cuando nadie – hasta los hinchas del equipo ese odioso donde se hizo famoso (?) – daba un peso por él. Ayer además se fabricó casi que solito el segundo gol; tremenda actuación del volante paisa.

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(Fuente)

¿Hablábamos de resucitados? El propio de esta doble fecha fue Carlos Bacca (8), que al fin se mostró en la selección como el delantero potente, movedizo, demoledor y oportunista que es en Milan. Y aunque comenzó con alguna duda el encuentro – rematando un balón de papayita al propio cuerpo de Domínguez – la arregló rapidito en el gol con su movimiento de 9 que desbarató a Frickson Erazo y la encajó con mucha clase al arco ecuatoriano. Tenemos delantero de punta, compañeros. Los ingresados Adrián Ramos, Gustavo CuéllarMarlos Moreno no se hicieron sentir. Ah, Cuéllar sí, pero no nos gustó cómo se hizo sentir…

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(Fuente)

Y listo. ¿Qué más para decir? Este martes la selección jugó bien, gustó, generó lujos, hizo que el aficionado medio volviera a hablar mierda. Este partido nos hacía falta. porque una cosa es ser peruano o boliviano y ver que tu selección es aniquilada hasta por el gato pero al mismo tiempo sentir la impotencia/certeza que no hay nada qué hacer, porque no hay con qué hacer algo diferente. Pero otra es tener a gente con la calidad y brillo de James o Cuadrado y ver como Perú te pone a sufrir, una Uruguay genérica te vapulea, Chile te baila por 60 minutos o una Argentina que no juega a un carajo te pinta la cara en tu casa. Lo bueno de este 2015 nefasto para la selección es que nos recordó lo poco que somos aún a nivel sudamericano, pero se agradece también estos dos partidos que pasaron para darnos cuenta de lo mucho que tenemos para, si Diosito quiere y tenemos las huevitas y sensatez para hacerlo, ser de verdad alguien y ganar algo.

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Que levante la mano el que conozca al «Famoso Halcón»…. si, yo tampoco…. (Fuente). Muy bravo el tipo: salir a coger un bus en Barranquilla a mediodía con tanto trapo encima y la cara pintada….

YoSoyElCarlos

Secretario General, Subcomisario Político, Jefe de Redacción, vocal, tesorero, mensajero, consejero y La Vieja de los tintos del Politburó de La Monserga del Fútbol. Más hincha del DIM que un hijueputa. Acuario pero no Virgo. Arquero puteador. Excelente memoria para cosas que no sirven.

7 comentarios sobre “El retorno de los brujos: el análisis y el uno x uno de Colombia ante Ecuador por Eliminatorias

  • el 30 marzo, 2016 a las 13:05
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    Excelente post Master como siempre, coincido en todo solo me parece muy corto el puntaje de Cuadrado, minimo era un 7.
    «saca hasta a dos neveras a crédito, sin tener trabajo fijo y sin fiador» Jajaja macabra hipérbole, pero es tal cual, Ospina saca todo.

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    • el 30 marzo, 2016 a las 18:08
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      Gracias compa. Lo dudé de Cuadrado, pero me pareció que cumplió sin ser sobresaliente.

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  • el 30 marzo, 2016 a las 15:03
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    Selente como siempre máster, desde que tengo memoria siempre hemos sido faltos de laterales, porque las escuelas no trabajan eso? O si estoy MFT me nombren 4 laterales descollantes 2 por lado

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    • el 1 abril, 2016 a las 11:25
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      No se si sea su jetivo ome, pero a mi me parece que yo lo hacia bien.

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  • el 30 marzo, 2016 a las 16:33
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    Nojoda compa el cigarrito paez!!! (QEPD) jajajajja buen recuerdo… y la foto greco romana de balaquita Perez 😀

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  • el 30 marzo, 2016 a las 18:42
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    Excelente post Maestro, suscribo con todo. Apostillas de este servidor:

    i) Ahora que por fin dejamos de atrás la añoranza del Falcao pre-mundial, y que Jackson se fue a realizar una meditación profunda en el Oriente, por fin Bacca ha podido jugar de 9 exclusivamente, de centro delantero único como jugaba en Sevilla y como juega la mayoría de las veces en el Milan, y respondió con creces (y tuvo el acompañamiento que faltó en otros momentos). Siempre tuve la impresión de que Pekerman veía al bueno de Carlos como un segunda punta en la selección, una especie de reemplazo de Teo (?), y aunque «la Bacca que ruge» (según Casale) nunca se quejó, no es la posición en que más rinde.
    ii) No sé qué le ha dicho Pekerman a Cardona, pero O’Gordo es un jugador distinto en la selección. Está jugando con un compromiso que, siendo completamente sincero, jamás creí que se le fuera a notar en una cancha (y lo sigo desde que debutó, se fue y regresó al equipo donde se hizo famoso). En un momento dado se metió entre los centrales a relevar a Murillo (!!!) y ayudó mucho a Farid Díaz para que no se lo merendara Antonio Valencia. Sea lo que sea, creo que Cardona debe recordar que en las selecciones juveniles la figura era él, y que tiene el talento de sobra para jugar en las ligas donde muchos de sus compañeros se desempeñan, si así lo quiere…
    iii) A mi entender, en una eliminatoria tan larga y con fechas tan distantes, donde es difícil sostener los momentos, es indispensable que un seleccionador nacional encuentre los 6 ó 7 jugadores fijos (no necesariamente todos titulares, y ojalá pudiesen ser más) que SIEMPRE van a estar convocados no importa si están bien o mal, la columna vertebral de plena confianza del DT, y a los que pueda complementar con aquellos que estén en buen nivel en las fechas de los juegos. Si bien el poco tiempo de trabajo disponible sugiere que es mejor que jueguen siempre los mismos e̶s̶o̶ ̶s̶ó̶l̶o̶ ̶l̶e̶ ̶f̶u̶n̶c̶i̶o̶n̶a̶ ̶a̶ ̶U̶r̶u̶g̶u̶a̶y̶ , la variabilidad de los momentos hace que sea necesario apoyarse en los que mejor estén, sin importar si han estado en el proceso ó no.

    PD. Después de verlo aparecer en más de 150 partidos con Nacional, aún no puedo creer que Farid Díaz haya jugado en la selección Colombia. Definitivamente la fe mueve montañas, y con dedicación no hay nada imposible…

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  • el 31 marzo, 2016 a las 11:37
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    De acuerdo a las calificaciones Ysec,lo que más rescato es que aparecieron nombres que no se tenían en orbita;Sebastian Pérez, Oscar Murillo es gente que para mi se ganaron la convocatoria a los próximos partidos.
    Eso si, preocupante lo del lateral izquierdo; ni Fabbra,ni Diaz han dado la talla,vamos a tener que volver a resucitar a Armero a este paso.
    Por último, #NomásMejia.

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