Pastrana tenía razón (no ese no… el otro): las tristes cifras de asistencia del fútbol colombiano

Anoche el país entero quedó conmocionando con unas declaraciones in-cen-dia-rias del presidente de Santa Fe, el cual evidentemente ofuscado al ver a doña Soledad campeando por sus anchas por El Campín en una – oficialmente – final continental, afirmó suelto de cuerpo que el equipo no tenía sino 14,000 hinchas, que los demás son de televisión. ¡Chúpate esa! Uno en verdad no se atrevía a llegar hasta tan lejos en afirmar algo así, ni aún viendo repetidamente en los partidos del Cardenal a su hinchada apretándose en puntos aislados del desierto campinesco para darse calor. Pero que el presidente Pastrana (no el bobo que desgobiernó cuatro años y ahora quiere dar cátedra, sino el vivo que manda en Santa Fe) haya dado ese papayazo, es muy llamativo…

Momento, antes de seguir quisiera recalcar algo.  ¿Por qué hablamos de «papayazo«? Ajá, porque es admitirle al resto de las hinchadas del país, y en especial a las de los demás equipos grandes, que los hinchas de Santa Fe son unos amargosinaguantenollenanelestadionoalientanjajajajá. Por lo que ahora me pregunto: ¿desde cuándo putas el hecho de ir más que otras hinchadas al estadio se volvió tan importante? ¿Desde cuándo juzgamos a otros equipos con base en el gusto o costumbre de su hinchada en ir o no al estadio a verlos? Sí, es muy bonito es muy hermoso ser un buen hincha del Poderoso ir a ver a tu equipo rodeado de enfermos igual que uno, de gente que comente y sufra y grite y vibre y para y esté de pie y haya que decirle calidoso te puedes sentar para ver el partido o al contrario escuchar que te digan eso y uno ajjj y con los que abrazarse cuando haya gol. Por otro lado, debe ser muuuy aburridor salir uno de su casa un sábado o domingo en la tarde, mamarse una hora larga de bus y/o metro y/o trasnmuylleno, bajarse apurado, esquivar los ñarrias que te caigan encima «parcerito la voluntá para alentar al equipo…«, tratar uno solo de hacerse el ambiente del partido en medio de la indiferencia general, entrar al estadio, comprar alguna bebida rendida con agua al triple del costo de la calle…. solo para estar los noventa minutos y más más solo que un delantero en el sistema táctico de Alexis García, sentir en HD tu fea voz al gritar los goles sin eco, y no tener a nadie con quién renegar o celebrar o discutir sobre el por qué el técnico se empeña en Arrieta si este pelao Mosquera es mejor.

Y sí: es muy bacano sentirse parte de una hinchada caracterizada por acompañar fielmente a su equipo. Pero con la mano en el corazón: mientras más hace hincapíe uno en el aguante-de-la-hinchada, más hecho mierda está el equipo de uno. Autocuestiónense (?) y verán que es así. Entonces a veces el sacar pecho porque la hinchada de uno llena el estadio es medio pajazo mental, me parece. Pero sigamos con lo que venía diciendo….

Entonces, tomando la auto inmolación pública de Pastrana, nos dio por revisar el resumen consolidado de las asistencias de la EPL (Eagle Premier League) 2016-I, aka Liga Águila, aka «La de los estadios más grandes de la Tierra«. Listado que generalmente siempre aporta datos, eh, curiosos acerca de nuestro alicaído torneo, y que si lo miramos con saña lupa permite sacar algunos comentarios y/o conclusiones interesantes. Pillémoslo brevemente para que discutamos. Acá tá la tabla:

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A ver qué se puede decir:

Los del primer lote

Poderoso DIM

  • El primero, lejísimo, es el Poderoso DIM. 37,311 aficionados de promedio por partido es una bestialidad para el FPC, y en la práctica significa que por partido fueron más hinchas a ver al Medallo que los que asistieron juntos todo el torneo a ver respectivamente a Equidad, Alianza, Jaguares, Tolima (!!!), Envigado, Patriotas, Boyacá Chicó, Huila (!!) o Fortaleza. Muy bacano, algo para sentirse orgulloso como hincha y todo el asunto. Ahora, ¿el tema de la política de abonos del DIM tiene algo que ver? Indudablemente sí, para qué negarlo. Pero ajá: barato, regalado, lo que sea… pero el Atanasio se llenaba siempre, que es en el fondo lo que se quiere del asunto. A mí como hincha me importaba un carajo cuando otros se burlaban de lo barato de los abonos, como si fuese una competencia de ver qué hinchada tenía más plata… ver el estadio tetiado hasta el culo era muy hermoso, y si el equipo igual ganaba plata con esto (el negocio era más por patrocinadores que por taquilla… gente inteligente), mejor.
  • Después lo siguen Nacional (30,984 por show (?)) y Junior (28,470). Lo de Nacional es ya costumbre, y lo de Junior remarcable. Porque lo del primero se puede achacar a un tema en parte éxitos seguidos y en menor parte capacidad de flujo de caja (?) de sus hinchas, pero sería muy simplista reducirlo solo a eso. Es más que obvio que en el país los de verde tienen mayor cantidad de hinchas, y eso de por sí ya estadísticamente ayuda a que la asistencia sea mayor. Lo del segundo es de admirar, en mi opinión, porque el Tiburón no es de los que, aunque se ha mantenido perdiendo peleando torneos, tenga un andar avasallador en el fútbol colombiano. Me parece que es de remarcar que en Barranquilla la hinchada no haya caído en el letargo, y siga acompañando al equipo sea en el Metropolitano o sea en la calle a celebrar títulos que no lo son.
  • Más remarcable aún me parece que es lo de Millonarios, a los que a pesar del parto que ha sido a todo nivel desde 2013, lo fueron a ver 22,682 dolientes por partido. Lo de Millos va en contravía con la proverbial amargura del hincha promedio bogotano (?), porque así de jodidos como están e igual fueron a ver al equipo un montón de gente. Que no alcanzaban a llenar El Campín, pero ajá, es un número respetable. Ahora, hay que ver estadísticas de criminalidad de Bogotá a ver si se disparan (no pun intended) con los partidos de Millos, porque con veintidos mil cristianos que salgan azarados al mismo tiempo a la calle cualquiera se asusta….

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Primera conclusión: Medellín sigue siendo la mejor plaza del país. Y antes de tirar voladores o burlarnos de otros equipos: esto debe ser consecuencia no solo de la fidelidad de ambas hinchadas, sino del momento deportivo de ambos y (admito que acá me la fumo fuerte) la capacidad económica y logística de la ciudad. Imaginémonos si el Nacional o el Medallo tuviesen desde hace cinco años al menos el andar deportivo de un Huila o un Pasto… ¿le fueran los mismos de siempre? Nuuuuu…

Los del lote «Siempre va gentecita…«

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«Abrázame, que me siento solo…»

De ahí para abajo, viene el lote de los que los sectores vacíos de las tribunas destacan ominosamente sobre el paisaje general. Serían tres, a grosso modo:

  • Aquí vemos de donde sacó Pastrana la cifra de la discordia: Santa Fe metió por liga 14,005 aficionados por partido. ¿Califica para decir «mandan huevo«? Yo diría que sí, Kent. Porque un equipo que se la pasó peleando todos los torneos, con la gran base histórica popular de gente que la sigue y que encima fue campeón de la Copa Sudamericana no tendría por qué tener esas cifras tan mediocres. ¿Por qué puede ser? Por precios no parecería, pues no son exageradamente caros con respecto a otras plazas. ¿Entonces? De pronto es que el fútbol del Santa Fe en estos últimos tiempos no es precisamente una sinfonía de toque, lujos y magia, y eso hace que la gente prefiera disfrutar del resultado final más que del espectáculo… pero te digo que yo al menos a mi equipo lo voy a ver así que verlo jugar sea más feo que tomarse un ron Tres Esquinas recién levantado.

Hinchada Santa Fe

  • Muy atrás vienen Deportivo Cali (9,909 puteadores por partido) y Once Caldas (8,940 fieles). Cifras parecidas pero diferentes: ese promedio de asistencia para un equipo como el Cali tiene menos presentación que versionar «Stairway to Heaven» en reguetón. De hecho lo del Deportivo Cali salió en una película de hace unos años: «PARA QUÉ ESTADIO PROPIO SI NO HAY HINCHADA… PARA QUÉ HIJUEPUTAS», ahí es donde uno se puede cuestionar si el afán por tener estadio propio generó algún beneficio para la hinchada, eso si no hablamos de la creación de un microsistema apto para la propagación de vectores transmisores del zika (?) o de que literalmente para ir a ver al equipo hay que hacer viaje intermunicipal. Lo del Once es más decoroso, porque en general sus números se ajustan a la realidad del equipo y de la ciudad, y estando en momentos deportivos de media-tabla no hay mucho más que aspirar…

Los del grupo «No les va nadie«

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  • Lo de Bucaramanga es meritorio a pesar de su promedio en realidad bajo de 5,350 cristianos por partido. Acá hago una pausa y pregunto ¿Cuál era el promedio de asistencia en el Alfonso López en épocas de vacas flacas en el pasado? Porque el equipo no anda mal y tiene el impulso anímico del recién ascendido en la afición, pero en medio del exitismo general su rendimiento no invita a la volátil afición bumanguesa – que según informantes que tenemos en la ciudad se han pasado en masa al Nacional – a llenar el estadio. Por eso no me parecen malas las cifras, y de pronto son concordantes con situaciones similares de décadas anteriores…
  • Lo de Cortuluá (4,308 por partido) es más jodido de analizar porque en realidad es un equipo que ha crecido con el peso de la relativa cercanía de la ciudad de Cali. Pero igual le alcanza para meter gente, aunque considerando que llegó a semifinales haciendo un campañón se esperarían mejores asistencias. Por ejemplo, Pasto (4,204 personas) hizo casi el mismo promedio de asistencia con una campaña que se puede calificar objetivamente como asquerosa. Son muy pocas personas por partido, y da grima ver al Coloso del Galeras tan triste… pero son las suficientes como para pensar que si los pastusos coronan buenas campañas la gente responderá bastante.
  • Lo que sorprende es que a Águilas Voladas la hayan ido a ver 3,693 personas a sus partidos. Uno esperaría que ese equipo con menos apego a Rionegro que Juan Pablo Montoya a Colombia fuera casi que ignorado por la población civil (?) en general. Probablemente los números no son tan graves debido a los partidos con el DIM y Nacional, que llevan mucha gente en ese municipio no-tan-lejos de Medellín. Total, la cifra no es suficiente para evitar desear que se muera ese equipo.

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Los que aún menos gente les va

De ahí para abajo viene un amplio lote que incluye a Equidad (3,250 por partido), Alianza Petrolera (3,180), Jaguares (2,730), Deportes Tolima (2,697), Envigado (2,510) y Patriotas (2,426).

  • Los números de Equidad son los esperables en una ciudad como Bogotá, a donde a los 30 hinchas que tienen se les sube el promedio cuando juegan contra los dos bogotanos y los dos antioqueños. Algo similar ocurre con Envigado.
  • Lo de Alianza y Jaguares es muy bajo, me parece: son equipos de ciudades pequeñas pero prósperas, que no tienen ningún rival cercano como para decir que les quitan hinchada. ¿Por qué no han llevado casi gente? Mira que Pasto o Huila cuando estaban recién ascendidos reventaban sus estadios; eran otros tiempos, de pronto. Ahora: Jaguares es nuevecito en una ciudad que ha tenido varios equipos en la B, pero Alianza lleva jugando en el fútbol profesional desde 1992, y poca gente le va… Ojalá peguen mejores campañas para que puedan generar hinchada.
  • Los números de Patriotas dan tristeza, porque en una ciudad tan futbolera como Tunja se debería tener más apego por un equipo de la tierra. Pasa que Boyacá Chicó… y también es jodido esperar que la gente, en estos días en los que es más fácil quedarse en su casa viendo cualquier huevonada en el celular, la tablet o la laptop, deje todo para ir a ver a un equipo que no pelea nunca por nada. Esperemos que coronen un par de años muy buenos para que esa fría gente (?) se anime.
  • Lo que sí no esperábamos eran los horribles números del Deportes Tolima. O sea, no es que el Tolimita se haya caracterizado históricamente por abarrotar el Manuel Murillo Toro (este servidor no se acuerda de una, unita vez haber visto al Tolima jugando a casa llena…. ni en la final contra el Cali) pero al menos uno esperaría que lo fueran a ver siquiera más gente que al Cortuluá, pues. No sé si es su costumbre repetida de tolimear, o que las constantes amenazas del senador Camargo de no salir a jugar algún torneo hayan confundido a la gente… el caso es que, de verdad, ese promedio de asistencia es indigno de un club de la historia del Tolima. Y lo peor de todo es que el único que nunca falla en el estadio es el Indio Pijao

A los que ven menos que a esposa de líder norcoreano

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Y por último, los coleros de la vida: Boyacá Chicó (1,925 personas), Atlético Huila (1,290) y el simpático (?) Fortaleza (1,185).

  • Los números del Huila preocupan y deprimen. Porque el equipo es de los que, como dijimos, llevó un montón de gente en sus primeros tiempos en la A. Es decir, con el Huila se aplicó el famoso «generó hinchada» que en otros no pasó. Pero de unos últimos años para acá ya uno se acostumbró a ver al Plazas Alcid solitario y vacío, brillante al sol vespertino.  Lo mismo: falta ver cómo se comporta la gente si el equipo pelea campeonatos (hace unos años respondió bien, la verdad).
  • Lo de Fortaleza no sorprende. Tampoco lo de Boyacá Chicó, que este torneo apesta terriblemente a B y al que la gente de Tunja dejó de acompañar al languidecer sus campañas. Esto demuestra un poco que el híbrido no terminó de pegar 100% en la afición tunjana, por lo que es muy factible que consumado el descenso, en Enero de 2017 veamos a Pimentel declarando públicamente «Ante la falta de colaboración de la autoridades del departamente nos hemos visto obligados a buscar nueva sede para el torneo que viene….». Y en Enero de 2018 leeremos la noticia «Girardot Chicó, nuevo inquilino del torneo de ascenso«. Favea (?).

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¿Conclusiones? Podemos hablar, sin números a la mano, de posibles causas:

  • La pobreza del espectáculo del FPC. Ver un partido del fútbol colombiano es menos atrapante que el plan de acompañar a la mujer a probarse ropa, y eso aleja a muchos neutrales y hasta a partidarios. Y con la facilidad de verse a la misma hora un partido de una liga top, ya casi que choca ver la rusticidad y chabacanería de los equipos nuestros, es así…
  • La facilidad de los pelaos y no tanto de entretenerse gratis en su casa. Ahora para lo único que la gente despega el culo del sofá es para atrapar Pokemones virtuales… ir a fútbol es un plan que requiere billete y gasta uno mínimo tres horas. Para ir a ver al equipo de uno se requiere ser afiebrado, o al menos lo suficiente para dejar de ver porno Netflix o huevonear por las redes.
  • La falta de criterio de la Dimayor en asegurar asistencias a los estadios. Hay mucha televisación, mucho torneo, muchos partidos («la fecha de los clásicos» es una huevonada).
  • La inseguridad en los estadios.  Aunque este factor está sobredimensionado (hay mucho amarillismo en la prensa con este tema, y poca compresión de las autoridades), hoy en día ir a fútbol dejó de ser es un plan familiar.
  • La ausencia de los tradicionales. Una cosa es que para un hincha de, digamos, Bucaramanga, la coyuntura sea si salir a farrear desde temprano o ir a ver al equipo contra Fortaleza (gana la farra). Otra cosa que el rival a enfrentar sea el América, y ahí la piensa cualquiera. O hasta el Cúcuta, Pereira, Quindío o Unión  Pero no; hoy la cartelera de una fecha de la Liga Águila abunda en unos partidos tan raros que solo falta que aparezcan los Burros de San Antero contra Rápido Ochoa de Sincelejo, y eso le quita atractivo al plan de ir al estadio…
  • Y todo lo anterior se combina para que en los equipos pequeños (la gran mayoría) no haya factores que inviten a verlos en directo. Y lo peor es que en plazas nuevas como Montería la gente tampoco va, con lo cual ni siquiera el aliciente de ser el-equipo-de-la-tierra está funcionando.

En definitiva: todos sabemos así sea empíricamente cuáles pueden ser las causas por las que la gente huyó de los estadios. Peeeeero… el tema es que, muy probablemente, mientras a los dueños de los clubes y/o la Dimayor les ingrese plata al bolsillo (como, un ejemplo al azar…. los derechos de televisación) esta situación les valdrá treinta y cuatro mil quinientas tiras, y el problema seguirá existiendo y creciendo.  Solo queda esperar que caiga a la Dimayor algún directivo honesto y ético que piense en el aficionaJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA, no, no pude seguir… más fácil es esperar que la Dimayor vea como negocio de algún modo el que las asistencias mejoren, y/o que piensen con alguito de sentido y se den cuenta que no siempre más partidos o más equipos = más gente…

 

About YoSoyElCarlos
Secretario General, Subcomisario Político, Jefe de Redacción, vocal, tesorero, mensajero, consejero y La Vieja de los tintos del Politburó de La Monserga del Fútbol. Más hincha del DIM que un hijueputa. Acuario pero no Virgo. Arquero puteador. Excelente memoria para cosas que no sirven.

7 Comments on Pastrana tenía razón (no ese no… el otro): las tristes cifras de asistencia del fútbol colombiano

  1. 1
    Daniel says:

    Casi que no vuelven! Me quedé esperando las puteadas a la Selección. Yo se que dio grima ese equipo, pero a ver… caer en la misma trampa del Mundial contra el mismo equipo? Meh… algo había que decir, no sé…

    Respecto al post, yo sumaria que los pocos talentos que logran destacar los van sacando de una vez al exterior para que se terminen de pulir y/o no se pudran (?) en el torneo local (caso Marlos Moreno). Eso es directamente proporcional al espectáculo tan mediocre que se ve generalmente en el fútbol colombiano. No pido juego bonito (ni creo que tampoco sea tan necesario como para versear con el tema), pero se nota una apatía exagerada en la gran mayoría de equipos. Los dos de Medellin, Santa Fe y Junior (cuando se le da la gana) son de las pocas excepciones generales. Por ahí cuando Cortulua el semestre pasado o ahora Bucaramanga se pellizcan mueven un poco el interés. Pero en general es supremamente estresante el plan ese de ir a ver fútbol por aquí. Ya ni hablar cuando al mio lo manejan un atado de pecuecas totalmente desinteresadas de invertir en el equipo para aspirar a la gloria continental (ahora que se puede).

    Lo de los pelaos de ahora y el amarillismo mediático es cierto, pero creo que más allá de Pokemon Go, Netflix, Youporn, Xvideos, Orgasmatrix, FoxtaAH ME FUI A LA MIERDA! (?) yo creo que en parte el snobismo y esa tendencia renovada de ser unos arrimados a la burguesía ha llevado a que el fútbol local sea visto como algo de salvajes por el juego tan charro y los barristas. Por eso la gente se casa con los bonitos y no con los jugadores realmente buenos. Por eso uno va a un pueblo y seguro que el arraigo no es ni siquiera con Nacional, es con los europeyes. Para rematar aquí el futbolista últimamente parece que se dedica a eso por feo o porque no le dio para reggaetonero (?).

    Lo más comico es que ni siquiera han sabido gestionar correctamente los derechos de television, porque hay gente que quiere poner las repeticiones por Youtube (o hasta de pronto hacer pinitos de Youtuber-comentarista) y bloquean las repeticiones por «derechos de autor» cuando eso hace parte del Uso Justo. Mejor dicho, hambrientos y con ganas de cagar. Fregado así.

    • 1.1
      YoSoyElCarlos says:

      Sí señor, buenos puntos.

      – El nivel se afecta por la fuga de pelaos, pero eso pasa igual en Arg, por ejemplo. Lo curioso es que en Brasil está pasando menos y su nivel en general ha disminuído.
      – El tema de la «falta de glamour» (por así decirlo) afecta también el apego de la gente nueva que viene a ver fútbol.

  2. 2
    Darío Serna says:

    Para mi el aspecto más importante es la cantidad de equipos infumables que invadieron la Primera División como Fortaleza, Equidad, Jaguares, Alianza Petrolera o las putas Águilas esas.

    Aparte de que se añora al América que sigue en la B, es mucho más pasable jugar contra Pereira, Quindío o Unión Magdalena que esa carretera de clubes improbables que hay en la A. Lo peor es que no se ve un horizonte mejor sino mucho peor, con el fútbol más mercantilizado y más equipos medio huevos ascendiendo.

  3. 3
    carlos corredor says:

    Si el partido es a las 2:00, quiere decir que «puede» ser alrededor de las 2:00, que estiman que en una de esas, si se dan las cosas y ninguno de los jugadores o el arbitro están enguayabados, vendría arrancando cerca de las 2:00. Y por cerca, nos referimos en Colombia a cualquier momento que sea antes de las 3:00.

    Aparte, entra cualquiera. A uno le aparece al lado de repente el peye que estaba en la calle pidiendo hacía 20 minutos que le regalaran una moneda de quinientos para completar lo de la gaseosa. Es inexplicable como ni siquiera con colaos se llena el estadio cuando aqui nos caracterizamos por colarnos hasta en un velorio para gorrear tinto.

    Y si, sonará snob, pero andar peleandose un cupo entre los 8!!!! mejores con el Fortaleza de no se donde le baja el animo a cualquiera. Es como darse cuenta que la china que uno pretende está dudando entre uno y el pelao que cuida los carros en la bahía del Carulla. Y aprieten duro que se nos vienen el Orsomarso y los Tigres de Soacha (por ahora).

  4. 4
    JuanMecha says:

    La verdad Master creo que uno de los principales problemas son tantos equipos de media petaca que hay actualmente sumándole al hecho que venden cualquier jugador que apenas está saliendo.

  5. 5
    YoSoyElCarlos says:

    Yo creo que paga hacer el análisis de si a) el promedio por partido antes era parecido y si b) cómo era en cada equipo y qué tanto afectan los nuevos. Es más, me le mido a la vaina.

  6. 6
    Giovanni says:

    Andaba de parranda por chichicastenango master? La RF me lo consumió…Selente Post

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