Lo que dicen los fríos números sobre si el desempeño de América este año es bueno, regular o malo, aka Perverse suffering

Una costumbre que de tan repetida se ha convertido en una bella tradición en la Comunidá de La Monserga del Fútbol, es la catarsis que los hinchas del América y Millonarios descargan furiosa y ácidamente lunes tras lunes (hasta hace poquito era martes tras martes para uno de los dos segmentos mencionados, no hace falta especificar cuál) ante el momento de su equipo, repotenciado por el horrible / gris / mediocre partido del día anterior. Uno se imagina a esa pobre gente (?) toda emocionada en la víspera de cada fecha, alentándose el uno al otro, recordando épocas de glorias pasadas, enrrostrando sobradoramente los promedios de asistencias recientes de su equipo vs los de su rival de patio, conscientes totlamente que el peso y poder de su historia de por sí bastarían para hacerse cagar en las patas a cualquier Tigres o Jaguares. Todo para que al final sea para llenarse de bilis hasta por el hueco de las orejas de ver a ese montón de perros / troncos / sin sangre o como los llame el respectivo, mancillar la histórica camiseta con una actuación digna de los Enanitos Toreros en la plaza de toros de Sincelejo. Y como neutral piensa uno que no joda, nadie merece pasar por eso, y se alegra de tener problemas más terrenales propios de clubes ídem, cuya discusión va en cosas como los caminos misteriosos por los que ingresan el guaro al estadio o si la camiseta fucsia suplente del equipo de uno era bacana o no.

El ¿drama? de los hinchas de Millonarios es preocupante pero para uno desde lejos no deja de ser medio exagerado – con razón o no -; no es que estén al borde del abismo sino que están llenos de first world problems. Pero lo de los muchachos del América sí es muy jodido: debe ser muy bravo venir de cinco años en el barro para volver y padecer el hecho rutinario de entrar a una página de fútbol y mirar siempre por defecto primero la Tabla_con_tres_decimales que la del campeonato, y en eso muchos seguidores y morbosos ajenos le echan gran parte de la culpa a los errores de HernánSimetengoqueirmemevvvvvoyTorres. Ahora, hagámonos una pregunta seria aquí que somos gente madura y crecida – sí, de esa que prefiere gastar su tiempo hablando huevonadas de fútbol en vez de temas trascendentes – : ¿de verdad tan mal se están haciendo las cosas en América? Y no hablemos de su política de contrataciones – una que incluya a Yorleys Mena no debe ser muy sólida -, ni de temas económicos, sino de los resultados.  ¿No han podido zafarse con ganas de la amenaza del descenso por que, ajá, la están haciendo muy mal? ¿Será que de verdad ha sido mediocre el desempeño – al menos en números – del América o es que uno pensaba que iban a entrar arrasando, tumbando sillas y mesas y cerrando el local a gritos, y por eso al verlos aún pujar por el descenso da la sensación de fracaso?

“Listo, listo… siga haciendo sus hijueputas cuentas, mijo, que yo hago las mías, yo veré…”

Recordemos que hay una variable que muy probablemente influye que los Diablos Rojos aún no se hayan zafado de La Pelúa: la Dimayorada de que los puntos de otros equipos son chantados a los recién ascendidos. Así los clubes que suben están obligados a cargar por dos años con las cagadas de los que fueron solo un poquito menos horribles que los que bajaron el año anterior, lo que en la práctica los obliga sí o sí a ser menos mediocres que los que casi-bajan. Se puede discutir las ventajas o desventajas de este sistema: a pesar de lo arbitrario de la medida, el hecho de igualar al que sube con el que se quedó por un pelito de rana calva hace que las campañas actuales tengan exactamente el mismo peso (un equipo que divide en una temporada siente más el efecto de los puntos a favor que uno que divida en tres), y así ninguno tenga ventaja sobre el otro. O sea, se igualan todos por lo bajo, como en Venezuela.

Pero no nos enredemos con esta discusión, y más bien, analicemos acá si la campaña del América ha sido tan mala en realidad, y comparémosla con otros equipos que han descendido en años anteriores, a ver si tienen rendimientos similares. Dicho de otro modo: veamos acá con números y no a punta de sensaciones si América pinta para volver allá abajo. Como hay otra vaina muy Dimayor-style que contribuye a enredar la tabla, que es el hecho que no todos los equipos tienen la misma cantidad de partidos, vamos a comparar campañas no con puntaje sino con base en el Rendimiento: Puntos conseguidos dividido entre Puntos posibles. Esto no dice exactamente quién se salvará o quién está por encima de quién, pero sí da una indicación de qué tan bien le está yendo a un equipo, no sé si me explico. O sea, si haces 30 puntos en 10 partidos significa que eres el putas y además que tienes un 100% de rendimiento; si haces 15 en los mismo 10 partidos, es un rendimiento de 50% (15 puntos sobre 30 posibles = 0.5 = 50%, ¿capisce?). Si tienen más de 8 años y tienen problemas en entender esto, les sugiero que comenten en nuestra cuenta de twitter con el hashtag #SoyunBrutoYNoSéunaMondá, y seguro le responderemos en menos de 48 días. ¡Rompanse el culo el twitter!

Dicho lo anterior, veamos la Reclasificación de 2017 fresquezita y actualizada, destacando en color rojo peligro (?) a los dos que en este momento están de últimos en la Tabla del descenso, en azul esperanza a uno de los que le siguen en esa tabla – Bucaramanga – y en color Alerta Naranja al protagonista del presente post. La tabla está ordenada según el rendimiento de cada equipo (según la tabla de Reclasificación, que a diferencia de la del descenso cuenta partidos de play off, por eso van a ver equipos que están con el mismo puntaje en el descenso pero en esta tabla tienen diferentes rendimientos), y acá va:

Dimayorcosas: los dos que están descendiendo en este momento – Tigres y Jaguares – no son los de peor promedio ni por ahí: los Gatos solitarios de Techo tienen 38% de rendimiento, lo cual no es para nada catastrófico en un equipo recién ascendido y al que no lo van a ver ni las señoras de los jugadores. Y el 43% de rendimiento de los Gatos Uribistas no es como para cerrar las calles de Montería y celebrar con verbenas populares, pero sí son números muy respetables, mayores delos que uno espera en uno que esté peleando descenso. El Bucaramanga tiene un par de puntos más este año que los Tigres Rolos, pero su rendimiento es el mismo (ha jugado más partidos). Como somos un medio sumamente serio, no vamos a hacer comentario alguno del hecho que este año están penando por el descenso Tigres, Jaguares y los Leopardos.

Bueno, ¿y América? Es el primero de los salvados, o el último, depende cómo lo mires, en la tabla del descenso. Lo cual logra con un 47% de rendimiento, que de hecho es mejor que el de al menos once clubes del campeonato, incluyendo a todos menos uno (Pasto) los que están cerca de él peleando por no caer al hoyo. No es un rendimiento de campeón: está muy lejos del primero en la tabla – Nacional – y del segundo – DIM -, con un impresionante 76% y un buen 67% respectivamente, e incluso del tercero – quinto por puntaje – el ZZZanta Fe (56%). Pero está muy cerca del cuarto para abajo, lo que quiere decir que América está teniendo un desempeño al menos cercano a los puestos de arriba, muy propio de un equipo clasificado a finales. Eso no parece una mala campaña, independientemente de lo que muestren los muchachos de Hernán cada fecha, lo cual se refuerza con datos como el que el amigo de la casa José Orlando Ascencio mostró en su cuenta de twitter: este año América podrá estar más acosado que árabe de turbante paseando por las calles de Texas, pero si pasa el temporal, en 2018 estará bastante relajado.

Ahora, vayámonos hacia atrás hasta el año en que bajó América al menos, y comparemos cómo fue el rendimiento de los equipos acosados por el descenso en los años anteriores, a ver si estos números del América son propios de equipo descendido o a punto de. Comencemos con 2016 – pues sí, si vamos para atrás es lo lógico, pelmazo – y para visualizarlo más fácil mirémoslo no en la tabla cruda sino con gráficas producidas con una increíble herramienta, muy sofisticada y difícil de conseguir llamada dizque Elécsel. Miremos los rendimientos de los equipos en 2016, ordenados de mayor a menor, y destacando en rojo a los dos últimos de la tabla del descenso (que desde 2015 descendieron directamente(, y en naranja a los que casi-casi se van:

Con esta gráfica de 2016 ve uno que los dos descendidos se compraron todos los tiquetes de la rifa a la B: fueron los de peor rendimiento del año, y los únicos con este indicador KPI (?) menor de 30%. Los dos que le siguieron en la tabla de la muerte tuvieron actuaciones mucho mejores ese año, pero no espectaculares: Jaguares y Pasto se despacharon con 38 y 37%, que son números similares a los de Tigres o Bucaramanga este año. Resumiendo: ninguno de los dos ni por asomo tuvo números parecidos a los de América en 2017. ¿Los años anteriores fue igual? Ya vas a ver.

Pillemos 2015 cómo estuvo la cosa.

Al igual que en 2016, los implicados con el tema de la bajada por la fuerza al sótano justificaron sus penas. Cúcuta y el Gracias a Diosito desaparecido Uniautónoma anduvieron ese 2015 con rendimientos horribles (el del Cúcuta tétrico), y Cortuluá y Jaguares se salvaron con campañas mediocres, pero no tanto como los otros dos. De hecho la de Jaguares fue horripilante (26%: casi como si cada cuatro partidos ganara uno y perdiera tres), y es por esta temporada que anda penando en 2017. Por maricas. ¿América? Con su 47% hubiese estado ahí en medio, igual que este año.

¿Cómo estuvo 2014?

Estuvo un toque más igualado: el primero no se fue lejos en la tabla (un no muy espectacular 57% de puntos conseguidos) y los últimos no fueron una catástrofe: 35 y 32% para el descendido Fortaleza y para el penúltimo Uniautónoma – que se salvó en la última serie de Promoción del FPC hasta ahora ante el Quindío -. Los dos que le siguieron en la tabla del descenso, Huila y Patriotas, tuvieron desempeños buenos, o al menos aceptables: 45 y 42%. Sí, hasta ahora aún menores que los del América 2017.

Sigamos con 2013.

Similar a los vistos arriba: los dos últimos tuvieron desempeños de mediocres a malos: Quindío – el descendido – con un pésimo 25% y Cúcuta – que fue a la Promo pero solo para que lo bajara Fortaleza de la A – con un menos horrible 36%, que es similar a los números de los dos salvados de la tabla: Alianza y Huila – otra vez Huila por acá -. Seguimos retrocediendo y aún no vemos un descendido o con peligro de serlo que haya tenido un rendimiento similar al América de Torres.

A ver el 2012.

La misma vaina. El que mejor anduvo fue Patriotas con su 41%, que lo salvó del descenso en su primer año, pero los otros penaron y/o se fueron con rendimientos peores.

Listo, ahora llegamos al infame 2011, y veamos una vaina que nos va a sorprender. ¿Cómo fue el rendimiento de los acosados por el descenso ese año?

!!!!!!!!!!!!!!

Antes que alguien lo diga me adelanto yo: América parece que se hubiera culeado una monja en 2011, porque qué manes para haberse llenado de sal. Preciso el año en que más estaban implicados en la lucha por el descenso, les cayó un equipo recién ascendido de alto nivel (Itagüi con su 47%) y un resucitado que pintaba como casi imposible que se quedara (Envigado y un 53% propio de la parte alta de la tabla). ¿Queríamos ver un equipo coqueteando (?) con el descenso con rendimientos similares al América 2017? Aquí tan: Envigado e Itagüí, los dos que se salvaron de descender o caer a la promoción el mismo año que los Diablos Rojos no se zafaron. Que a propósito, ese 2011 horrible, caótico y angustiante, terminaron haciendo un 44% de rendimiento en puntos, que si lo comparas con las gráficas de arriba, verás que de todos los equipos mencionados solamente uno (el Huila 2014) lo superó en desempeño. Qué leche.

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Resumiendo / retomando / fumándose uno: si mantiene este rendimiento de 47% América EN TEORÍA no debería tener problemas con el descenso. Pasa que para eso debe esperar que ni Jaguares ni Bucaramanga – y ya que estamos por ahi, ni Cortuluá o Equidad – mejoren sustancialmente los suyos. El gran problema es que 12 fechas es muy poco para marcar diferencias en puntaje con esos rendimientos, y como ni monterianos ni bumangueses están teniendo un desempeño horrible, en la práctica está todo tan parejo que casi que fecha a fecha se pelea todo de nuevo. Entonces promedio de puntos que en otra ocasión hubiesen bastado para estar más o menos relajado no se notan para nada este año. Bueno, en otra ocasión salvo ese 2011 anómalo en el que América tuvo una mala onda sideral…

En conclusión: ¿los números de América son propios de un equipo que va para el descenso? NO SEÑORRR. No son estadísticas propias de equipo campeón, pero tampoco para que pelee abajo. Casi que se puede llegar a la conclusión que una combinación de mala onda propia con méritos ajenos – los puntos de Bucaramanga en 2016, los de Jaguares este año – hacen que los Diablos Rojos no se hayan podido quitar de encima ese yunque. Casi que estoy tentado a decir que la conclusión final es que los números de Hernán Torres son buenos para la nómina que tiene y la puta angustia que deben estar manejando. Entonces la responsabilidad no es tanto del DT sino de los que le traen jugadores, porque todos estaremos de acuerdo en que salvo milagros, la nómina del América no es para arrasar en el torneo (no digamos para ser campeón, porque puede serlo clasificando de octavo y haciéndola bien en playoffs, pero esos puntos no le servirán en la tabla que le interesa). Por lo tanto, y lastimosamente, solo les queda rezar, apretar culo y esperar a mantener su rendimiento en lo que resta de torneo…

Gracias al gran Felipe Madrid por un dato muy relevante que me tiró durante la dura investigación para este post.

About YoSoyElCarlos
Secretario General, Subcomisario Político, Jefe de Redacción, vocal, tesorero, mensajero, consejero y La Vieja de los tintos del Politburó de La Monserga del Fútbol. Más hincha del DIM que un hijueputa. Acuario pero no Virgo. Arquero puteador. Excelente memoria para cosas que no sirven.

6 Comments on Lo que dicen los fríos números sobre si el desempeño de América este año es bueno, regular o malo, aka Perverse suffering

  1. 1
    George says:

    Gran post. Sí, tal parece que no solo nos culiamos a una monja sino que la boleteamos en las redes sociales, porque qué hpta sal desde el 2011 para acá.

    En fin, toca apretar para ver qué se consigue. El otro año con más tranquilidad y mejor nómina se puede hacer algo bueno. #GraciasFaryd.

    • 1.1
      YoSoyElCarlos says:

      Gracias pana. Lo otro que asombró fue ver eso del rendimiento del América 2011, que no fue para nada catastrófico como uno pensaría por el hecho de haber caído en promoción.

      Imagínate si así van más o menos caminando, con todos los puntos que ha perdido HT por terco, cómo estarían….

      Al final parecería que sí se van a quedar, pero van a sufrir como un hp.

  2. 2
    YoSoyElCarlos says:

    Esta sería la tabla de 2018 de acuerdo a lo que publicó @josasc … América quedaría (si sique así, pues) muy relajado, pero Bucaramanga muchísimo más

  3. 3
    Juan Mecha says:

    Excelente post Master,no me había dado cuenta de la hpta sal que tuvimos en 2011,Envigado reflotado después de haber jugado la promoción el año pasado y las águilas viajeras haciendo el tremendo torneo que hicieron.
    Sobre lo de este año estoy de acuerdo en que la paridera va a ser hasta las ultimas fechas,con Torres y sus terquedades y mirando de ojo a Jaguares,B-caramanga y Tigres.

  4. 4
    DVVID CVLEÑO says:

    Selente post, máster como siempre con sus datos “esadtos” y oportunos. Metiendole frivolidad al asunto, y viendo la foto de torres en el post, si o qué que ese man de torres se parece cada día más a Ordóñese de la risa (o de la piedra dirán otros), o..no será el mismo Ordóñez haciendo el daño desde adentro, recordemos los orígenes bucaros del malogrado comediante, hoy convertido en pastor…

  5. 5
    Fidox says:

    Master, muy bueno el análisis, pero como se demostró, el rendimiento vale 3 tiras de mondás, como vos decís, gracias a las dimayoradas, y a que el equipo perdió la categoría, antes de irse a la B, por NO ganar los partidos trascendentales e importantes, como está obligado un equipo con la historia del América de Cali.
    En fin, esperemos que el rendimiento sea suficiente durante el resto de 2017, para no tener que volver a jugar contra Valledupar en el Pavajeau, o en el diamante de béisbol…

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