Once de jugadores colombianos cuya carrera fue «Sí, fue buena, pero, ajá…»

En este cenagal donde terminan estancados tantos sueños rotos y promesas incumplidas que es Colomb… digo, el fútbol colombiano, je, los casos de tipos que pintaban para ser el futuro Messi criollo (o Maradona, o Pelé) y terminaron siendo carne de tertulias futboleras o sitios semi amateur como este, abundan hasta por las orejas. Pero hay otros de jugadores a medio camino entre «bluff» y «glorias» que uno casi no menciona: aquellos que tuvieron una carrera decente/respetable pero de los que uno le queda la sensación que podían haber dado para haber tenido una carrera más gloriosa, sea por decisiones propias, desinfle o banca excesiva.

Y ojo que no hablamos de «Promesas incumplidas» tipo John Edisson Castaño, Juan Pablo Pino o Johnnier Montaño y etc. Sino de esos jugadores que tuvieron una carrera hasta decente, pero de los que todos (tú, yo, el mismo jugador, el papá del jugador, la señora del jugador que se lo saca en cara cada que hay pelea porque la plata no alcanza) sabemos que pudo ser de alto nivel. Y acá favor abstenerse de usar con desgaire el término «fracasado» porque estamos seguros que el 99.96575% de los que leemos esto consideramos como un logro de nuestras vidas cuando nos dejan subir al bus por la puerta de atrás pagando la mitad del pasaje.

Establecido lo anterior, arranquemos puej (gracias a los llaves Juan Mecha y George por la consultoría técnica y la ayudamemoria):

No creo que aparte de hinchas ardidos de Millos afirmen así alegremente que Camilo Vargas es un mal arquero. Un arquero bogotano de buen nivel y formado y surgido del Santa Fe es una combinación excitosa (no, no se fue una «c» de más) para la habitualmente bullera prensa bogotana, y la verdad que el man era el prototipo del portero joven, serio, discreto (del verbo «comecallado» no de «medio huevo«) y cumplidor que cae bien en todos lados. Con Santa Fe fue figura y campeón y se estaba ganando el puesto de ídolo hasta que le dio por hacer un movimiento más en falso que los de Sergio Fajardo después de primera vuelta de las elecciones: se fue a Nacional. Decisión que logró la singular hazaña de hacerse coger tirria de la afición del club del que se iba y también del que llegaba. Con el verdólar nunca se consolidó – un poco por la mala onda que le tiraban LosDelSida y un mucho por tener que pelear puesto con Armani – y desde ahí comenzó su línea decreciente que lo llevó a Argentinos Juniors (le fue horrible), y previo retorno intermedio con el Nacional más de «soy el dueño de su pase» que de «lo necesito«, terminó en el Deportivo Cali en el que volvió a agarrar forma pero nunca al nivel que pintaba. Sí, viajó con la selección a dos Mundiales (nótese que no es lo mismo que «jugó en dos Mundiales«) y todo lo que quieras pero no es lo que pintaba cuando surgió.

Osorio en la Copa América 1991

Un nombre como el de Diego Osorio puede sonar raro en un listado como estos, porque el tipo sí se consolidó en primera y en la selección. Uno de los 1679 casos de jugadores formados y surgidos del Poderoso DIM a finales de los 80 que terminaron yéndose para Nacional a triunfar, para este pechito el man era un crack en serio. Para ejtojojo es uno de los mejores laterales colombianos que ha dado este zancudero: el tipo era completísimo, marcaba con precisión y firmeza, corría todo el hijueputa partido sin ser un carroloco desesperante, perseguía a los rivales y no se desubicaba nunca. Ah, y dominaba esa banda con una desenvoltura natural, tanto defendiendo como yendo a ayudar a los de arriba con la clase de un James Bond pidiendo un martini mientras le ojea las tetas disimuladamente a la esposa de un diplomático soviético.

Su rendimiento en el DIM y en el Nacional le valió para ser convocado (y titular) en las sub 20 de 1988 (Sudamericano) y 1989 (Mundial), así como la preolímpica y Olímpica de 1992. Y también a la de mayores, con la que fue titular fijo en la Copa América de 1991 con 21 añitos. Bueno, pero ¿por qué va acá? Basicamente porque el tipo prometía ser uno de los mejores del mundo en su puesto (en serio), o siquiera un lateral histórico de la selección, pero casi que se desapareció antes de cumplir los 25 años. Su problema fueron las lesiones: después de varios años de creciente nivel su rodilla empezó a pasar aceite – recuerdo que en esa época en Medellín se decía que desde que era pelaito en el Poderoso ya tenía las rodillas esmeriladas -, hasta que en plena Copa América de 1993, después de debutar contra México, se terminó de joder. Y hasta ahí llegó: tuvo que operarse y se perdió toda la Eliminatoria y el siguiente Mundial, y ni se volvió a recuperar del todo ni volvió a tener el mismo nivel. Con la selección volvió a aparecer en un par de amistosos en 1995 en Estados Unidos (contra Nigeria y México) en una gira en la que jugaron también Miguel Asprilla, Bonner Mosquera, «La Flecha» Gómez, Alex Fernández y Freddy León, entre otros pero nada más. Se retiró a los 28 años, y lo último que se supo de él fue que se dedicó a, ehhh, otras actividades

Franco y De La Cuesta

Pedro Franco  es otro de los jugadores bogotanos serios, discretos, blablabla que tuvieron detrás el lobby hasta de Diva Jessurum. Pero el man sí lo valía, porque era un central de clase y totalmente convocable. Pero no pasó de ahí, en parte por competencia en el puesto y en otra por decisiones de carrera. Aunque humildemente acepto discusiones sobre si en realidad daba para más de lo que logró, pienso que en algún momento se miraba como opcion real para titular estable en la selección, y que su carrera, mejor manejada, daba para más que para irse a esquivar bengalas en el fútbol turco. Total que cuando volvió por estos lares después de cuatro años desterrado en el Besiktas su falta de ritmo y nivel quedaron totalmente en evidencia cuando debutó con San Lorenzo en Argentina, y a partir de ahí está casi que de salida, o en el América, es la misma vaina…

Por allá por los dosmiles uno escuchaba o leía noticias del defensor paisa José Julián de la Cuesta y no entendía una verga, porque uno veía que al man le iba bien en todo lado (Cádiz, Valladolid, Albacete) y que era una de las figuras del torneo pero nunca pasaba de los equivalentes españoles de un Atlético Huila. En fin, una carrera rarísima que se explica por el hecho que el man era más salado que botón de body, porque no solo tenía la facilidad de lesionarse sino que a eso le añadía una precisión de hacerlo precisamente cuando se iba a concretar su pase a un club importante.Qué man salado.

El caso de Stefan Medina ya lo hemos venido desgranando todos los aficionados desde hace ya seis años, así que es poco lo que hay que añadir. Solo recalco que no estamos hablando de un petardo ni por ahí – como algún exaltado dice – sino de un defensor rendidor y elegante que lleva ya sus años afincado en México con muy bien nivel. Pero ya sabemos todos la historia que comenzó el 10 de Septiembre de 2013 en el Centenario, que se prolongó el 11 de Octubre en el Metropolitano y que sigue hasta hace poquito: la áspera y desgastante polémica de si debe estar o no en la selección. Una vaina que no parecía que iba a cuestionatse cuando surgió en Nacional en 2011, porque en serio el muchacho se veía como un futuro crack: defendía firmemente y con limpieza, ordenaba la defensa, empujaba con ganas y buen pie y hasta subía a colaborar en el ataque. Jugaba de central, lateral, volante central y seguro si le pedías que atendiera a los lesionados lo hacía. Hasta el día de hoy no sabemos si lo quemó Pekerman o se incineró él solo…

Cuando salió del Junior, Mario Coll era «el hijo de Marcos Coll«, pero no fue sino que se afianzara en el Tiburón para que se quitara la chapa de encima. Porque el hijo de Marc… digo, Mario Coll era en serio muy buen jugador: un volante central de marca, lucha y buen pie, que agarró un lugar fijo en la titular del Junior de la primera mitad de los 80 de a poquito, muy a contramarea de la desconfianza natural de los DT con el talento local en un puesto tan sensible. Fue convocado a selección Colombia en varias oportunidades (por ejemplo en la Copa América de 1987, en donde jugó completo – y muy bien – el partido por el tercer puesto contra Argentina, marcando al 10 de ellos, un tal Maradona), pero a este servidor le queda la sensación que pudo haber tenido una carrera mucho más gloriosa de la que tuvo. Puede ser el desgaste de no haberse afianzado de joven por pasar pagando derecho de piso por el puesto (claro que había cracks como Omar Galván en su misma posición en el Junior), o también a que cuando se afianzó le cayó la sal de irse al América ochentoso que compraba los mejores jugadores de los demás clubes para desarmar los competidores ponerlos a mamar banca… el caso es que ya cuando tenía 30 había perdido totalmente la proyección que supo tener.

Caso similar al de Santiago Escobar, del que casi todos lo pensamos como DT pero no tantos de cuando era un volante muy criterioso que salió del Nacional a principios de los 80 y que también agarró la titular en una época medio jodida para ese equipo: el periodo post Hernán Botero y pre-Pablo. También a el le echó el ojo el América y allá se lo llevó, y CURIOSAMENTE hasta ahí llegó su nivel seleccionable… ah, en una época se conocía al gran Andrés Escobar como «el hermano del Sachi».

No es muy recordado el volante ofensivo paisa Humberto «El Beto» Sierra por esta generación hipersaturada de reguetón y emdí. Para ser justos, en los 80 no era así que sonara por todo lado como «el futuro 10 de la selección«, pero es curioso que un tipo de buen pie y que rindió en todos los equipos que jugó en Colombia (América, Nacional, DIM entre otros) y que estuvo en Chile en una época en que era difícil para un colombiano estar allí (duró dos años en La Serena) nunca explotó a gran nivel, ni terminó de convencer a DTs, prensa o afición.

La verdad que el man era muy calidoso, pero también intermitente, y supongo eso no le ayudó. También salió del América (es envigadeño pero se lo llevó de pelaíto «El Tucho» Ortiz para allá) y al igual que varios reseñados se la pasó en los Diablos Rojos más banqueando que jugando en sus años de más potencial. Con la selección mayor jugó dos amistosos en 1987 y con la Panamericana estuvo en ese mismo año, pero no convenció y se quedó en el camino prontico.

No se si recuerdan que hasta hace relativamente poco, Dorlan Pabón era selección Colombia. Y titular. Y una culebra en cualquier cancha, y ante cualquier rival. ¿Se acuerdan de como jugaba Dorlan en 2011? Tenía básicamente nivel de equipo grande de Europa, si hoy ves a un Sadio Mané o un Dembelé y no superan por muy lejos la potencia y facilidad que tenía Dorlan por esos días… pero también terminó insinuando más de lo que pintaba, y aunque es figura en el futból mexicano nada que ver con lo que, si hubiera sido ¿juicioso? ¿disciplinado? ¿serio? hubiese podido lograr Dorlan.

Freddy León es otro de los jugadores de Millonarios que la prensa bogotana nos lo quería meter hasta por las axilas, pero al menos en este caso era muy justificado. El man tenía pinta de todo menos de lo que era: delantero habilísimo, punzante, más rápido que un video viral, y aparte con gol. En el Millos de principios de los 90 agarró de a poco la titular y se convirtió en figura, y fue incluso convocado a la selección en la Copa América de 1995. Ya con 26 años se fue para el Tolima con el que comenzó bien pero de repente se desapareció… no jugaba nunca y se perdió del panorama.

¿Qué pasó? La leyenda urbana de la época aseguraba que León le reclamó por plata (premios, salarios, no sé) para los compañeros, y que ese noble y recto caballero que es don Gabriel Camargo hizo uno de esos éticos gestos que siempre ha tenido, y ordenó no solo ponerlo en el congelador sino que habló con dirigentes de otros clubes para que no lo contrataran… si fue eso, le funcionó, porque a partir de ahí el resto de su carrera fue más la de un jugador normal, lejos de lo que se esperaba de él.

El nueve-nueve de este listado es Julián Téllez, uno de los tipos más salados del universo. Es una lástima porque de juvenil tenía muchísimo, bastante potencial, casi como para ser lo que años después se terminó convirtiendo Falcao. En serio lo digo, llaves. No pensemos en ese voluntarioso pero normal delantero que hacía goles de vez en vez en América y Millonarios en los dosmiles: de verdad que cuando surgió era un delantero de otro nivel. Lo conoció el país en el sudamericano juvenil de 1997, en el que se veía totalmente de clase internacional: imparable, rapido, potente y más bien ubicado que el puño que le metió «Buster» Douglas a Tyson.

Pero la sal le cayó cuando se fue a Vélez Sarsfield en el 2000 y se lesionó los ligamentos cuando apenas estaba comenzando en el club. Volvió como un año después en un partido de Mercosur (creo) ante Peñarol, metió gol, lo celebró a rabiar con los compañeros emocionados tirando lágrima… y se volvió a lesionar por largo rato. Dos años después se devolvió de Vélez a Millonarios y ya no fue el mismo. Una cagada.

About YoSoyElCarlos
Secretario General, Subcomisario Político, Jefe de Redacción, vocal, tesorero, mensajero, consejero y La Vieja de los tintos del Politburó de La Monserga del Fútbol. Más hincha del DIM que un hijueputa. Acuario pero no Virgo. Arquero puteador. Excelente memoria para cosas que no sirven.

10 Comments on Once de jugadores colombianos cuya carrera fue «Sí, fue buena, pero, ajá…»

  1. 1
    Jusanhe says:

    A De La Cuesta no solo lo perjudicaron las lesiones sino el tema jurídico que tuvo por sus derechos deportivos con Nacional (creo que fue el primer jugador que se quedó con sus derechos en Colombia después de ir al TAS) y al Muelas el veto de Camargo le mató la carrera. Recuerdo que estuvo entrenando con Santa Fe en la época que llegó el Guigo Mafla (que había llegado libre del Villarreal) y dicen que le bajaron el pulgar por ese veto. Claro está que después el Muelas tuvo una gran aparición en Estrella Azul cuando le metió un codazo a un participante en un partido y se justificó diciendo: «A mi estos pelados no me van a venir a pintar la cara».

    • 1.1
      YoSoyElCarlos says:

      Ah, buen dato ese de los derechos deportivos.

      Y el de «Muelas» también, aunque cualquiera de nosotros haría lo mismo.

  2. 2
    Alex says:

    Un par de aportes:

    Un tal Lusiño Quiñonez del Caldas
    Osman López al que lo jodió una lesión

    Y una idea para un próximo post: los delanteros que no jugaron en la selección por culpa de Aristi. (Tema totalmente neutral y que no tiene la intención de delicar a los hichas de un equipo de la OAL).

    • 2.1
      YoSoyElCarlos says:

      ¡Gracias, man, muy buena idea! Y la haré extensiva a un listado de 10 que no jugaron porque tenían delante al Pibe.

  3. 3
    DaríoSerna1990 says:

    Mis aportes:

    Oswaldo Mackenzie que creo que nunca estuvo en Selección y tenía para brillar en el exterior.
    Jairo Palomino que después de llegar a su punto máximo en Nacional, tomó la pésima decisión de irse a las Arabias.
    Wason Rentería que tenía muchas condiciones pero con cabeza de aserrín que lo hacía más inestable que el puente Chirijara.
    Fredy Montero que es muy querido en la MLS pero creo que también le daba para más.

  4. 4
    Juan Mecha says:

    Muy buen post MAster, no me acordaba del Beto Sierra.
    Lo de Julian Tellez es la sal hecha futboolista, lo que pintaba ese man era para grande.
    Diego Osorio, la calidad que tenia ; por esa misma calidad a veces se pasaba de confiado; me acuerdo que en el Pre- Olimpico por anda huevoneando perdió un balon terminando el partido con Paraguay (?) que casi cuesta el cupo.

  5. 5
    DVVID CVLEÑO says:

    Una vez más excelente post troesma. Pero creo que el caso de Camilo Vargas me parece que no da para que esté aquí, si, el Man tuvo un par de pésimas decisiones que finalmente lo terminaron llevando a jugar en el deportivo Cali pero el lleva un par de temporadas incluyendo la actual en la que la está rompiendo y con un nivel superior incluso al que tenía en Santa fe cuando arrancó. lleva miles de fechas siendo el único que se salva de ese Cali de mediohuevo que armaron para este año y hasta le toca hacer los goles que sus compañeros de adelante no hacen, mejor dicho este man es el hombre orquesta. Con algo de suerte que el sujeto tenga y le dejen jugar de titular la próxima copa América de seguro salta de nuevo al exterior no se si en Argentina o México y porque no, de pronto un salto de calidad y pegue pa Europa. En resumen, la historia de este man todavía no se temina de contar y llegar a ser una figura épica del fútbol chibcha….

    • 5.1
      YoSoyElCarlos says:

      Mmmm quién sabe pana. Para mí el man dejó pasar el tren para ser un muy buen arquero de rendimiento internacional a uno que cumple…

  6. 6
    martincx says:

    Buenas

    Bolaño no entra acá? Viafara el de Once Caldas?

    Ya en la esfera (?) de libertadores, por estas tierras ecuatoriales dejó una grandísima impresión el Mao Molina cuando abusó en repetidas ocasiones del falso Barza en aquella Copa 2005. Allí en ese DIM habían algunos que amagaron ser más. Allende el tiempo (?) le sugerí un post para recordar el extravío de esos manes y de otros en equipos que brillando en Libertadores no la ganaron.

    Buen Post Maestro.

  7. 7
    Jorge says:

    Hola, muy interesante el artículo, para los amantes del futbol vale la pena leerlo.

Responder a DaríoSerna1990 Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: