Revivamos nuestra historia: la selección Colombia marginal de los Juegos Odesur 1986

Ustedes probablemente no se acuerdan o ni se han dado cuenta, pero históricamente hubo pocas cosas que tuviesen más el sello de «Deporte colombiano» pegado en la frente, que una inesperada clasificación a un torneo o fase final apenas días después que casi nadie tuviese ni puta idea de la existencia de nuestros compatriotas guerreándola en el extranjero. Ah, y que era coronada invariablemente con la maldita «victoria moral» apenas la prensa les echaba el ojo y el pueblo se llenara de ilusión. Aunque hoy en día ya no pasa tan (taaaan) seguido, por algún motivo en los 80 y 90 descachadas así eran más frecuentes y contribuyeron a cimentar nuestro ethos (?) de losers sin gloria, esa por lo que nos maman gallo con ganas los argentinos, y por la que nos miran con lástima poco disimulada los brasileños y uruguayos.

Ejemplos de esto te podemos contar como 17986, pero muy pocos alcanzan el nivel de bizarrez y de cara de «?» que la participación de la selección Colombia en los Juegos Odesur de 1986, armada a última hora con jugadores que ni por ahí te imaginaste vistiendo la tricolor, en un torneo del que casi ningún ser vivo había oído hablar antes de ese año (y del que nunca oiríamos después), pero que por esas vainas raras en los colombianos quedó como uno de los hitos (!!!) del fútbol chibcha a nivel internacional en los 80. ¿Y cómo fue que pasó? Aquí te lo contamos, que para eso nos pagOKNO [SPOILER: No quedamos campeones].

Pero antes, ¿quéjeso de los Juegos Odesur?

El podio de la última edición de los Juegos Odesur, en 2018: Chile celebrando su oro, Uruguay triste con su plata, y nosotros conformes con el Bronce (narmaaaal).

Un dato de color que vas a aprender hoy es que existe el equivalente a los Juegos Olímpicos pero en Sudamérica, y se llaman  Juegos Sudamericanos, o Juegos de la Odesur (por el equivalente al COI pero sudaca). De pronto muchos de ustedes se enteraron de esto exactamente en 2010 cuando Medellín organizó con gran bombo la edición de los Juegos de ese año, que a propósito le impidió al Poderoso DIM usar el Atanasio para los partidos que jugamos en Libertadores (Bogotá fue la afortunada ciudad que vivió a Pipe Pardo dejando en ridículo a un man dizque Roberto Carlos). Para esa edición de 2010 las competencias incluyeron fútbol pero sub 17, o sea de mentiras: el Oro lo ganamos nosotros y el bronce fue para Bolivia, y con esto último se cae de maduro que no fueron ni Argentina, ni Brasil ni Uruguay. Muy sub 17 y todo pero al menos hubo torneo: en 1998, 2002 y 2006 no hubo fútbol, y en casi todas las demás ediciones se le dio menos importancia que el que un congresista le da a los registros de asistencia de las sesiones del senado. Incluso hubo torneos que se jugaron con cuatro y hasta con tres selecciones (y repartían medallas, qué hps tan ladrones), en los que la ausencia de Brasil o Argentina era lo normal.

Pero hubo una edición en especial que sí se le metió ganas: la de 1986 en Santiago, la primera (y hasta ahora única) edición en la que participaron todas las selecciones de la Conmebol y todas las confederaciones o comités olímpicos decidieron mandar sus equipos con la seriedad del caso. Cada país podía armar las convocatorias con jugadores que no hubiesen jugado ni Mundiales ni Eliminatorias – el criterio aplicable para los JJOO de esos tiempos -, y fue así que Argentina le alcanzó para enviar a tipos bastante respetables en el momento o a futuro, como Sergio Goicochea, Walter Perazzo, Blas Giunta, Fabián Basualdo, José Luís «El Puma» Rodríguez y un pelao que era banca en ese equipo llamado dizque Claudio Paul Caniggia. Combazo…  Brasil no tenía tantos nombres ilustres a futuro (salvo un sacrificado volante llamado Carlos Caetano Bledorn Verri, que en la cancha salía a jugar con el seudónimo de Dunga) pero ellos siempre son la poderosa Brá-siu que mete miedo nada más poniéndose la camiseta. Y además de los mencionados participaron tipos como Alex Aguinaga, Raúl Avilés, José «Chemo» del Solar o Ivo Basay, lo cual indica que el torneo, al menos en calidad de jugadores, pirata no fue ni por el carajo.

La selección brasileña de esos Juegos Odesur de 1986. El penúltimo de arriba es un tal Dunga

¿Y nosotros? En teoría hubiésemos podido armar no te digo un combo el hp pero sí un equipo bastante fuerte: si nos agarramos de la gente que fue al Preolímpico que se jugó cinco meses después en La Paz (dirigido por un aún buñuelo Pacho Maturana), podías haber tenido a Bernardo Redín, «Piripi» Osma (Cali), «Chonto» Herrera, J.J. Galeano (Nacional), Luis Carlos Perea, Leonel Álvarez (DIM), Rubén Darío Hernández, «Gambeta» Estrada (Millonarios), Alexis Mendoza (Junior), Alexis García, Carlos Peláez (Once Caldas) y varios otros más. Es decir, entraba justico ese combo que sería la base de la primera selección de Maturana, tipos que fueron en su mayoría ninguneados por el Doctor Ochoa en el ciclo anterior sea por pelaos o sea por caprichoso porque no confió en ellos… todos eran figuras o vitales en sus clubes de una liga cada vez más competitiva y reforzada a punta de plata mal habida.

Sí, qué hps jugadorazos y que tales, pero existía el enojoso detalle que el fútbol de los Juegos Odesur se jugaría en medio del Octogonal Final del fútbol colombiano; o sea atravesadísimo en plenas finales. Ahora: adivina si los clubes en plena definición iban a desarmar su nómina por ceder jugadores a un torneo que no les iba a dar billete… Lo que planteaba el problema de entonces qué jugadores iban a representarnos en los Juegos Odesur de 1986, o lo que era lo mismo, ¿cuáles estaban disponibles? La respuesta se cae de madura aunque duela decirla (?): los de los seis equipos eliminados del Octogonal. Y de hecho la base de esa selección Colombia fue nada menos que el querido Deportes Tolima: no el de ahora que es capaz de meterle el huevo seguido a Nacional en el Atanasio, sino el humilde y apurado de los tiempos pre-descenso, en los que tenía menos éxito que Win Sports +. Voy a volverlo a decir para que de verdad dimensionemos la vaina como es: el Deportes Tolima fue la base de una selección Colombia, papá. ¡Chúpate esa!

Una nómina del Tolima de 1986: Arriba Hernán Torres, Alfredo González, Humberto López, Gustavo «Piña» Mendoza, Luis Ramírez y José Flórez. Abajo: Pedro Castillo, Gilberto «Alcatraz» García, Norberto «Chomo» Cadavid, Franklin Moreno y Néstor Pizza. De acá varios fueron a esos Odesur.

Se vino la Selechona Colombia

¿Cómo fue que un equipo del fondo de la tabla y con desconocidos terminó siendo la base de esa selección? La cosa viene por el lado del DT que los gordos de la FCF nombraron para dirigir la selección en los Juegos Odesur – que dicho sea de paso, fue el único deporte en el que participamos (!) -: el diminuto, solemne, sufrido y zorro Jorge Luis Bernal, en esos días totalmente desconocido más allá de Ibagué (y de no todo Ibagué). El profe Bernal llevaba ya varios años dirigiendo con bastante acierto clubes aficionados de la ciudad y a las inferiores del Deportes Tolima, viviendo el fútbol hasta por las orejas casi a nivel de nerd. De hecho era tan afiebrado que fue a México por su cuenta y con su propio billete a ver en directo los partidos y entrenamientos del Mundial, viviendo la vida al límite (?) hasta el punto que más de una vez le tocó viajar en camión de una ciudad a otra (en serio, o al menos eso contó). Apenas volvió los directivos del Tolima le ofrecieron ser el DT del club profesional y el hombre se le midió en un momento bastante cagado del Vinotinto y Oro que en el primer semestre de 1986 había terminado  el torneo con una campaña hermosa de lo grotesca que fue: 0 PG – 2 PE – 12 PP  – 7 GF – 36 GC (!!!). En fin, los directivos del Tolima me imagino que le soltaron un camión sin frenos bajando por Ventanas esperando que terminara el año de cualquier manera… igual no había aún descenso por esos años…

¡El profe Bernal fue joven! (Tomada del Bestiario del Balón)

Total que Juan TopDIGO el profe Bernal agarró una causa perdida y en la que absolutamente ninguno de los hinchas del Tolima pensaba que iba a hacer una gran campaña… pero no nos olvidemos que el fútbol mundial está lleno de historias de milagros insospechados, de logros conseguidos inesperadamente por equipos humildes, de levantadas casi milagrosas de equipos dados por muertos por todo el mundo. Bueno, este no fue el caso (?): con una nómina armada con rechazos/préstamos sin lugar en otros equipos, juveniles y viejos sin mucho mercado, el Tolima estuvo lejísimo´ de clasificar al Octogonal. Pero al menos hizo una campaña más digna: ganó 8 partidos y empató tres de 26, que comparando con el horror del semestre anterior es como si hubiesen sido el Arsenal de Bergkamp y Henry en 2003.

Pero aunque no clasificó, la imagen que mostró el profe Bernal con el Tolima tuvo que ser lo suficientemente decorosa como para que los Capi del fútbol colombiano lo consideraran como Plan B para dirigir la selección en los Juegos Odesur. Ah, sí, porque el Plan A era Pacho Maturana que tenía jugando sabroso al Cristal Caldas – así se llamaba por esos días – con tipos como Alexis García, Ricardo «Chicho» Pérez, Rubén Darío Hernández o Janio Cabezas. El tema es que el Cristal estaba peleando ingreso al Octogonal, y si pasaban obviamente no iban a ceder a su DT y a sus principales figuras al torneo de la Odesur… entonces todo quedó dependiendo de si quedaban o no eliminados para ver si nombraban a Bernal o a Pashow. Y terminó clasificando el Once, digo el Cristal Caldas en la última fecha: con esto la Federación Colombiana (o el Comité Olímpico, no lo tengo claro) le soltó el chicharrón al profe Bernal.

Con poquísimo tiempo para armar la convocatoria, Bernal hizo la más lógica y confió en la gente que más conocía. Fue así que armó la nómina con ocho jugadores del Deportes Tolima que recién había dirigido en el torneo local, y los reforzó con lo que mejor podía escoger de los otros equipos (los que estaban disponibles, recordemos) que se podían convocar a este torneo. Fue así que terminó participando en los Juegos Odesur esta gloriosa nómina, la que te digo y te peleo que es la más sabrosona de la historia de una selección Colombia:

Arqueros: Hernán Torres (Tol), Saulo Hernández (SFe)

Defensas: Alfredo González, Néstor Pizza, Ceferino Peña, Luis Fernando Martínez (Tol), Miguel González Palacios, José Luis García (Buc), Víctor González Scott (Uni)

Volantes: Wilson James Rodríguez, David Gruesso (Tol), Dorian Zuluaga (SFe), Rosemberg Bernal (Qui), , César Calero (Uni)

Delanteros: Winston Girón (Tol), Armando «El Pollo» Díaz, Orlando «Pony» Maturana (Amé), Hernán «Chichigua» García (Buc) (!!!)

Ocho de los convocados de esa hermosa selección. Arriba, de izq a der Miguel «El Fercho» González Palacios, Víctor «El Chino» González Scott, Ceferino Peña, Néstor Pizza (o Piza). Abajo: Dorian «Candelillo» Zuluaga, Armando «El Pollo» Díaz, Hernán Torres, Hernán «La Chichigua» García.

Acá vale la pena repasar algunos nombres: los arqueros eran el tolimense Hernán Torres y el valluno Saulo Hernández, los típicos habituales rendidores criollos de esos días, que cuando jugaban en sus clubes cumplían pero que apenas llegaba un mono que cada tres frases decía «¿víjte?»  el DT de turno los zampaba a comer banca. Alfredo González, Miguel «El Fercho» González Palacios, «El Chino» Gonzalez Scott y César Calero tenían en común el ser surgidos del gran Unión Magdalena. Los tres primeros tenían el código genético del defensor típico del Ciclón Bananero: rústico, patabrava hasta el límite de la malalechez y entregado a muerte al equipo en el que jugara. El más Defensa_del_Unión era el «Fercho» (el apodo era por el personaje de Bruno Díaz de la novela de «El Gallito Ramírez«), un tipo bastante expedito en sacar el balón o el rival, o ambos a la vez y que aparte tenía una cara de malo que por cada poro decía agriamente un «Te voy a partir, hijueputa«.

Manes como Rosemberg Bernal, José Luis García, o «Chichigua» (!!!) García, con la mano en el mango, uno se los imaginaba más sonando como refuerzo del Bucaramanga que en una selección Colombia. Pero también había varios conocidos: como Wilson James Rodríguez – sí, el papá de Il Divo -, también tolimense y uno de los titulares de la selección sub 20 que se hizo recordar porsiemprejamás del Sudamericano de 1985. También habían sonado los dos aportes del América: Armando «El Pollo» Díaz y Orlando «El Pony» Maturana, y antes que preguntes por qué habían dos del multicampeón de esos días si estaban clasificados y peleando título, te decimos que por esos tiempos de dólares a chorros de, ehhh… diversos negocios, «Los Diablos Rojos» tenían como 500 jugadores en la plantilla. Tanto que cuando necesitaban (para descansar la titular o para los compromisos de Libertadores) jugaban sus compromisos del torneo local con una nómina de inferiores + gloriosos veteranos que a la prensa le dio por llamar dizque «Los Pitufos«, porque eran casi todos manes chiquitos. Bueno, en esa estaban «El Pollo» y «El Pony», y supongo que como no les harían falta (a Willington, Gareca, Battaglia o Cabañas no los iban a banquear) América accedió graciosamente a cederlos para el torneo Odesur.

En resumen, esta gran convocatoria no solo no tenía nombres prestigiosos sino que tenía un aire impresionante a los resúmenes de goles en el General Santander o el Eduardo Santos de un domingo en la noche. Pero de esto muy poca gente se dio cuenta, porque el viaje de este equipo a Santiago tuvo cubrimiento casi nulo; la selección viajó sin demasiada bulla para afrontar este torneo, del cual el 99.7654% de la afición futbolera no había oído en la puta vida.

La nómina más outcast que ha vestido alguna vez la camiseta de una selección. Arriba: El Profe Bernal. José Luis García, Saulo Hernández, Hernán Torres, Miguel «El Fercho» González Medio: Seferino Peña, «Chino» González Scott, «Pony» Maturana, Néstor Pizza, Wilson James Rodríguez, Luis Fernando Martínez, Hernán «Chichigua» García Abajo: Winston Girón, Rosemberg Bernal, Dorian «El Candelillo» Zuluaga, «El Pollo» Díaz, Alfredo González, César Calero, David Gruesso (Foto tomada de El Nuevo Día)

La selección va de – a +

A nosotros nos zamparon en un grupo con Argentina, Uruguay y Perú por dos cupos a semifinales – los otros dos salían de los ganadores de cada uno de sendos grupos – , en la práctica jodidísimo y del que no te digo que nadie esperaba que saliéramos indemnes dado el prestigio de los tres (los peruanos aún tenían nombre por esos días) porque sencillamente nadie había hecho cuentas de nada: casi que uno se enteró uno o dos días antes que íbamos a participar en un campeonato dizque Odesur. Lo que no fue inconveniente para que uno se dispusiera obedientemente a ver el partido (supongo que por el gran Cromadeportes de Cromavisión): eran tiempos en los que el entretenimiento familiar en los días de semana solo era o a) ver la Cadena 1, o b) ver la Cadena 2, 3) ver a los papás peleando en la cena; así que muchas alternativas no había. Además tengamos en cuenta que algo de ingenua expectativa había pensando en el Sudamericano sub del año pasado.

Pero el nivel que se vio desde el debut, un lunes 24 de Noviembre ante Argentina, no generó mucha esperanza. La transmisión del partido en Colombia estuvo teñida de la extrañeza del respetable que desde sus casas se la pasó preguntando asombrada y desubicada cosas como «¿Este man quién es?», «¿Qué hace este otro en la selección?», «¡¡¡Marica, este man dizque selección Colombia!!!». A ver la nómina de esa noche: Hernán Torres; Ceferino Peña, Victor «El Chino» González Scott, Miguel «Fercho» González Palacios, Alfredo González; Néstor Pizza, David Gruesso, Wilson James Rodríguez, César Calero [Winston Girón], Luis Fernando Martínez [«Pollo» Díaz], «Pony» Maturana… tras la confusión solo quedaba hacerle fuerza al equipo, que fue superado física y fubolísticamente por una Argentina bastante bien trabajada por el DT Pachamé y con nombres de mucho nivel fogueados en el durísimo fútbol argentino de ese entonces. Pero tampoco fue el desastre que uno pensaría comparando los nombres; la defensa era bastante rústica pero se entregaba con todo; la línea de volantes de Pizza (parece que es «Piza» pero quedó con la doble Z forever) y Gruesso no eran Pirlo y Xavi pero estorbaban bastante el ataque de los contrarios… arriba éramos livianitos pero rápidos. Ah, perdimos 3-1 (dos de Walter Perazzo y uno de Oscar Acosta); el gol nuestro fue de Alfredo González.

Debutamos con Argentina, que terminó siendo la campeona de esos Juegos. Pillen el simpático (?) detalle de la ausencia del escudo de la AFA reemplazado por una mini-bandera argentina, y el hecho de que la franja central de la camiseta es celeste en unos y blanca en otros. El arquero después se hizo famoso atajando penales en Italia 90. El tercero de abajo es Walter Perazzo

Dos días después nos tocaba contra Uruguay: si perdíamos chao porque los uruguayos habían ganado su primer partido a Perú, y con una victoria de Argentina a los peruanos en la misma jornada ya bái. El partido fue espesísimo, o al menos eso recuerdo: la táctica de los nuestros fue la de pegar el culo a Hernán Torres, llenar el medio con minas para que los uruguayos no pudiesen andar, perseguir a los de celeste hasta cuando fueran al baño y cuando se pudiera tirarla arriba a ver si los livianitos podían hacer algo. Los uruguayos no pudieron encontrarle la vuelta a este planteamiento y cada llegada era una lectura de una herencia, todo muy escoriado y cortado y cero peligro en ambos arcos. Todo pintaba para morir en un empate sin goles que nos obligaba a ganar la última fecha (y a esperar resultados), cuando al minuto 45 del ST vino un tiro de esquina para nosotros; lo cobró el Pony, la bajó Alfredo González y la empalma de no sé dónde el ingresado Winston Girón para meter el inesperado 1-0 que no se movió en el tiempo de descuento y desató la alegría en la afición en Colombia. Así somos: la gente que estaba entre indiferente y desinteresada tres minutos antes, de un momento a otro se emocionó y comenzó a hablar de «los muchachos» y a esperanzarse con el título… cómo valemos de verga…

Así que cuando vino el tercer partido la gente estaba pegada de la pantalla y los diarios y la radio y la televisión y las tías ya estaban pendientes de los muchachos. Cerrábamos contra Perú, que había dado el batacazo la fecha anterior ganándole a Argentina 2-1 que con la victoria se metía a semifinales. A nosotros un empate no nos servía porque quedábamos con los mismos puntos de Perú pero peor GD, y cualquier resultado en el Argentina – Uruguay montaba al menos a otro equipo más encima de nosotros. Entonces nos figuraba salir a ganar y eso hicimos: con la misma nómina del debut salvo Pollo Díaz por Martínez, y en la mejor actuación que tuvimos en ese torneo, nos colocamos rapidito 4-0 arriba con goles de Calero, «Fercho» González, Alfredo González y James Rodríguez, en una actuación llena de eficiencia, juego, desborde y autoridad. En el ST nos relajamos y los peruanos alcanzaron el 4-2, pero así quedó todo y no solo pasamos a segunda ronda sino que lo hicimos de primeros porque argentinos y uruguayos empataron. Júbilo nacional.

En este partido ya como que se instalaron definitivamente en algún rincón de la memoria de la gente de esos días varios jugadores de esa selección: el gol del Fercho González, un misilazo como de 40 metros, sirvió para eso, por ejemplo. Y también la entrada de un 10 monito, intermitente y frágil con andar cansinamente ochentoso: Dorian Zuluaga, que en ese torneo entraba generalmente a enfriar el ritmo del partido y a generar una expectativa a punta de jugadas vistosas de eficiencia casi nula, y a ser deglutido sin problemas por los volentes rivales.

Jugador subvalorado de esos tiempos y Ceferino Peña. Acá mojando página en El Tiempo

Para la semifinal nos tocaba la más peluda: la siempre brava Brasil, que venía de ganar su grupo sobre Paraguay y Bolivia. Brasil no tenía un ufffff qué combazo arrasador, pero para nosotros era como enfrentar al coco, al ñáu y a la patasola juntos pero vestidos de auriverde: así que la combinación esperanza tricolor + nivel del rival daba para que la gente y la prensa pegaran las narices de la expectativa y paridera a las pantallas ese jueves 4 de Diciembre de 1986 en la noche. Y la verdad comenzamos jugando bien, tocando y llegando seguido aunque sin lastimar ante unos brasileños que parecieron excesivamente precavidos ante los nuestros. De hecho comenzamos ganando con un golazo del lateral Ceferino Peña, una de las figuras de ese torneo y que años después sería el pilar del Atlético Huila de los primeros años post-ascenso. Brasil se sacudió y nos arrinconó, empató y se nos vino encima pero entre las atajadas de Hernán Torres, la revoleada y las ganas de los nuestros y el Jugador No. 12  – las oraciones a la Virgen del Carmen, obvio – aguantamos los 90 minutos y los 30 del suplementario. Se vinieron los penales y en la serie de cinco cada equipo botó un cobro – por los nuestros anotaron Fercho González, El Pony, David Gruesso y El-papá-de-James – y tocó el mata-mata. Ceferino Peña y El Chino Gonzalez Scott anotaron los suyos y Brasil botó el séptimo: clasificamos a la final por el Oro y el júbilo y la alegría de la afición alcanzó un 9.97 en la escala de «Colombia tierra querida«. Una locura.

La final por el Oro fue contra Argentina: volvíamos a enfrentar al rival con el que debutamos. La nómina fue la misma con la que iniciamos el torneo salvo la presencia ya habitual de «El Pollo» Díaz en la delanteraHabía mucha esperanza en otro milagro pero esta vez no se dio: los argentinos nos ganaron sobrado, tirándonos el oficio y la experiencia por encima y no sufrieron en casi todo el cotejo. El PT lo aguantamos en cero (Torres tapó un penal y le anularon un gol a ellos) pero en el ST ya no aguantamos: vino el 1-0 tras rebote del futuro DT del Tolima, y luego el segundo tras desborde del ingresado Caniggia por la derecha. 2-0 final y se nos fue dolorosamente el título por el que nadie se había esperanzado dos semanas antes… ¿Querías ver el resumen del partido? Te lo tenemos acá:

Y todo cuento de hadas tiene su final

Y listo. Después de la derrota hubo la consabida decepción pero también las celebraciones post-victoria moral como buena gesta sin logros colombiana que se respete. A ver: seamos también justos con estos manes, que con todas sus limitaciones fueron a representar al país y lo hicieron de hecho bastante bien, le metieron ganas y se hacían matar por la camiseta. Pero, ajá, el desborde del respetable ante no_títulos es como pasado: para ejemplo lo que contó el autor del gol vs Uruguay Winston Girón, por esos días a préstamo en el Tolima: «(…) cuando el equipo arribó a Ibagué nos recibió «El Gordo», el finado del asadero del Estadio [Manuel Murillo Toro] y hubo desfile por la Quinta [de Ibagué] en la máquina de bomberos”. No es necesario añadir nada más, quedémonos unos minutos en silencio…

… y sigamos. La Plata en los Odesur también nos dio cupo en el torneo de los Juegos Panamericanos de Indianápolis de Agosto de 1987 (junto con otros cuatro equipos, bah). Y esta vez fuimos con el rótulo de «favoritos» pegados en la frente aunque por parte de nuestra ingenua afición (el más moderado decía algo como «vamos a pelear las medallas«). Allá fue el profe Bernal también comandando la aventura Panamericana, esta vez con más material disponible para conformar la nómina. Pero paradójicamente, esta vez con mejor capital humano (?) nos fue horrible: debut con derrota 0-2 ante Guatemala (!), empate sin goles ante Paraguay y derrota 1-2 ante México y chao, a la casita. No sé si el híbrido veteranos de Odesur + refuerzos no cuajó, o se acabó la magia, o somos colombianos, o qué putas, pero acá sí no pegamos ni una.

Contra Guatemala el equipo que mandó Bernal a la cancha fue con Hernán Torres; Alfredo Gonzalez, Miguel Gonzalez Palacios, Victor Gonzalez Scott, Ceferino Peña, Nestor Pizza, Mario Coll, Luis Alberto Escobar Aguirre, Carlos «Gambeta» Estrada, «Pollo» Diaz, Orlando Maturana; la defensa íntegra y el medio reforzado. Para el último partido la confianza del Profe ya había tambaleado y se la pasó dando manotazos al aire en la nómina y táctica antes y durante el cotejo. Ya hasta Hernán Torres había perdido el puesto (banqueado por Eduardo Niño) y de la línea ofensiva titular del Odesur de meses atrás no sobrevivía ni uno: Humberto El Beto Sierra, Willy Rodríguez, La Gambeta y J.J. Tréllez fueron los titulares en la eliminación ante México.

La alineación de la selección de Odesur el día del partido contra Perú (creo). Arriba: Hernán Torres, Fercho González, Néstor Pizza, Chino González Scott, Ceferino Peña, David Gruesso, un utilero con problemas de nutrición desde pelaíto. Abajo Pony Maturana, César Calero, Alfredo González, Wilson James Rodríguez, Pollo Díaz. (Tomada de Fútbol sin límite)

Después de los Odesur la vida para estos manes siguió con el mismo perfil bajo y esforzado que tenían antes de ese Noviembre y Diciembre en Santiago. La gran mayoría de esa humilde y rebuscadora selección continuó sus carreras sin sobresalir demasiado en Tolima, Cúcuta, Unión, Quindío o Bucaramanga: el que mejor la hizo fue el Pony Maturana, figurón con América y convocado frecuente en la selección de mediados y finales de los 90. El Pollo Diaz no mojó selección pero se cansó de hacer goles con Once Caldas, Quindío y Santa Fe, entre otros. El resto tuvo una carrera decente a respetable, pero nunca a nivel top…  pero qué carajos, quedaron en la memoria colectiva del hincha colombiano ochentoso, y a cada rato son recordados a la sombra de una docena de botellas vacías de cerveza por cuarentones sudados al lado de una cancha de micro… ¿qué destino más glorioso que ese?

Bonus Track 1: un momento de jolgorio (?) en la delegación (Foto tomada de El Nuevo Día)

Bonus Track 2: la selección Ecuador de esos juegos. Wilson Macias, Freddy Bravo, Kleber Fajardo, Luis Carrión, Raul Aviles, Hector Chiriboga. Abajo: Fullman Camacho, Alex Aguinaga, Pedro Mauricio Muñoz, Edgar Dominguez y Juan Carlos Ayala. Sí, no conoce a casi nadie y es muy random este bonus, pero lo encontré y tenía que mostrarlo…

Fuentes: 1, 2, 3, y la memoria de don José Orlando Ascencio

About YoSoyElCarlos
Secretario General, Subcomisario Político, Jefe de Redacción, vocal, tesorero, mensajero, consejero y La Vieja de los tintos del Politburó de La Monserga del Fútbol. Más hincha del DIM que un hijueputa. Acuario pero no Virgo. Arquero puteador. Excelente memoria para cosas que no sirven.

13 Comments on Revivamos nuestra historia: la selección Colombia marginal de los Juegos Odesur 1986

  1. 1
    Edogarudo says:

    Ni puñetera (?) idea de esta selección, pero era muy joven yo. Buen post.

  2. 2
    eragon says:

    tremendo post, y tremenda seleccion serie B

  3. 3
    DAVID CALEÑO says:

    Gran post. Tenía 9 años para la época y recuerdo bien ese torneo, ya era futbolero en ese momento y a estos no los tenía en mi radar como seleccionables, tampoco eran juveniles así que me preguntaba WTF?

    Los partidos efectivamente los pasó cromavision en su espacio cromadeportes, algo así como el gol caracol pero ochentero, aunque cromadeportes pasaba más deportes como boxeo eran los que pasaban las peleas de Mike Tyson, Michael spinks, Marvin hagler, sugar rey Leonard etc. Era presentado por ese tremendo periodista deportivo que era Humberto Salcedo Jr., en los comentarios, en los relatos recuerdo que había un man Carlos Alberto Rodríguez o algo así, era paisa y no muy bueno. Estos manes también transmitieron los juegos Panamericanos de Indianápolis al año siguiente cuando «fracasamos one more time». A Dorian Zuluaga lo recordaba más calidosito el man jugaba en el Pereira y luego dio el salto al santa fe, lo mismo el pollo Díaz que me imagino se mamó de chupar banca en el América y termino en el equipo de Umaña del año 88. Algo me acuerdo de ese sablazo del chino González Scott y de lo difícil que era esa zaga con el Fercho González, y lógicamente el papá de il divo.

    • 3.1
      YoSoyElCarlos says:

      Gracias llave. Bacana la confirmación que la televisación fue por Cromadeportes.

      A Dorian Zuluaga lo recuerdo como el típico volante ochentoso-colombiano-calidoso cuyo último representante fue Arnulfo Valentierra, aunque este tuvo más éxito.

      El Pollo Díaz me parece fue tremendamente subvalorado, el man tenía tremendo olfato goleador.

  4. 4
    Vic M Pardo says:

    Buena crónica Master. A la nómina de Indianapolis no estuvo el Niche Guerrero?

    • 4.1
      DAVID CALEÑO says:

      No creo porque en ese mismo año se jugó el mundial juvenil en Chile, donde estuvo el niche. Aunque a lo mejor si pudo haber sido posible, habría que mirar las fechas de uno y otro torneo.

    • 4.2
      YoSoyElCarlos says:

      Pana, la verdad no lo recuerdo en la de Indianápolis.

  5. 5
    U Rola says:

    Buenas. Me gustó el post.

    Habría que ver si, aparte de Dunga, hubo alguno de los Canarinhos (?) que pecheó la final en Seúl 88…

  6. 6
    Asdew says:

    Soy un ecuatoriano de 42 años y si los conozco a todos 😛

  7. 7
    Seferino Peña Hurtado says:

    Excelente la publicación y ante mano agradezco por todo los comentarios y para hacer unas pregunta si tienen los vídeos de LOS partidos de Colombia vs Brasil y LOS goles y los otros partidos y otras fotos que tengan por ahí le agradezco si me las hacen llegar muchas gracias que DIOS los bendiga FUERTE ABRAZO seferino Peña Hurtado

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